Día 1 de 9

Primer día — La carreta que se detuvo

  1. Oración de todos los días

    Virgen de Luján,
    que quisiste quedarte donde nadie te esperaba:
    quédate en esta casa.

    Tú que paraste la carreta,
    detén lo que en mi vida va mal encaminado,
    y llévame por donde tú sabes.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Proverbios 16,1-9

    1 Del hombre es preparar su alma; y del Señor el gobernar la lengua. 2 Todas las acciones del hombre están patentes a la humana vista; mas el Señor pesa los espíritus o juzga los interiores. 3 Dirige hacia el Señor tus obras, y tendrán buen éxito tus designios. 4 Todas las cosas las ha hecho el Señor para gloria de sí mismo; y también al impío, al cual reserva para el día aciago. 5 Es abominado del Señor todo arrogante: aunque parezca que nada hace, no es inocente. El principio o lo principal del buen camino consiste en practicar las obras de justicia; la cual es más agradable a Dios que el inmolar víctimas. 6 Con la misericordia y la verdad se expía el pecado, y con el temor del Señor se evita el mal. 7 Si fuere grato al Señor el proceder del hombre, aun a sus enemigos los reducirá a pedir la paz. 8 Vale más poco con justicia, que muchos bienes con injusticia. 9 El corazón del hombre forma sus designios; mas del Señor es el dirigir sus pasos.
  3. Meditación del día 1

    Nadie planeó que se quedara allí. Los planes de la gente sencilla son los que Dios suele usar para cambiar los suyos.

    El último versículo de esta lectura podría ser el resumen de lo que pasó junto al río Luján: el hombre traza su camino, pero es el Señor quien dirige sus pasos. Según la tradición, la carreta iba hacia otro destino y la imagen no estaba pensada para quedarse allí. Los bueyes no se movieron y la gente sencilla del lugar entendió que había que cambiar de plan. De esa interrupción nació un santuario.

    A ti también se te detienen las carretas: un trabajo que se cae, una mudanza que no sale, un embarazo que no estaba previsto, una enfermedad que obliga a parar. No todo lo que se tuerce es una señal de Dios, y sería superstición leer cada contratiempo como un mensaje del cielo. Pero tampoco hay que tomar cada cambio de rumbo como una derrota. El proverbio no dice que no hagas planes; dice que los hagas sabiendo que no tienes el volante entero. Revisa hoy qué estás empujando a la fuerza cuando quizá convenga bajar el cajón y mirar dónde estás.

  4. Petición

    Madre, detén lo que llevo mal encaminado
    y dame señales que sepa leer.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen de Luján, patrona de la Argentina:
    ruega por nuestro pueblo y por nuestras familias.
    Que no nos falte pan, trabajo ni esperanza.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.