Proverbios 16

1 Del hombre es preparar su alma; y del Señor el gobernar la lengua. Significado Se necesita gracia de Dios para ejecutar o explicar un buen pensamiento. (Véase v. 9; Est. 14, 13

2 Todas las acciones del hombre están patentes a la humana vista; mas el Señor pesa los espíritus o juzga los interiores. Significado Según el hebreo: «Son puras a su vista; pero el Señor, etc.»

3 Dirige hacia el Señor tus obras, y tendrán buen éxito tus designios.

4 Todas las cosas las ha hecho el Señor para gloria de sí mismo; y también al impío, al cual reserva para el día aciago. Significado Las palabras «al cual reserva» se leen en los Setenta y en el «caldeo»

5 Es abominado del Señor todo arrogante: aunque parezca que nada hace, no es inocente. El principio o lo principal del buen camino consiste en practicar las obras de justicia; la cual es más agradable a Dios que el inmolar víctimas.

6 Con la misericordia y la verdad se expía el pecado, y con el temor del Señor se evita el mal.

7 Si fuere grato al Señor el proceder del hombre, aun a sus enemigos los reducirá a pedir la paz.

8 Vale más poco con justicia, que muchos bienes con injusticia.

9 El corazón del hombre forma sus designios; mas del Señor es el dirigir sus pasos. Significado Esto es: «El hombre propone y Dios dispone.»

10 Las palabras del rey son como unos oráculos; y no errará su boca al pronunciar el juicio. Significado Otros traducen: «deben ser como el oráculo: su boca no debe prevaricar en las sentencias, o no debe traspasar el juicio»

11 Pesados están en fiel balanza los juicios del Señor; y todas sus obras son justas como las piedras que se llevan en el saquito para servir de pesas.

12 Son abominables al rey los que obran injustamente: porque la justicia es el apoyo del trono.

13 Son gratos al rey los labios que hablan siempre lo justo: amado será quien hable lo recto.

14 La indignación del rey anuncio es de muerte; pero el varón sabio sabrá aplacarla.

15 El semblante alegre del rey da la vida; y su clemencia es como la lluvia tan deseada del otoño.

16 Procura adquirir la sabiduría, pues vale más que el oro; y poseer la prudencia, que es mejor que toda la plata.

17 La senda de los justos está apartada del mal: no se desvía de ella quien guarda su alma.

18 A la caída precede la soberbia, y antes de la ruina se remonta el espíritu.

19 Mejor es ser humillado con los mansos o modestos, que repartir despojos con los soberbios.

20 El inteligente en un negocio saldrá felizmente de él: mas el que espera en el Señor, siempre será dichoso.

21 El que es sabio de corazón, será llamado prudente; y el que tiene dulzura en el hablar, conseguirá mayor fruto.

22 Fuente de vida es la sabiduría para quien la posee; la doctrina de los necios es fatuidad.

23 El corazón del sabio amaestrará su lengua, y añadirá gracias a sus labios

24 Son un panal de miel las palabras elegantes, dulzura del alma y vigor de los huesos.

25 Un camino hay que al hombre le parece recto; pero su paradero es la muerte.

26 El hombre que trabaja, para sí trabaja; que a esto le fuerza su boca.

27 El hombre desalmado cava hasta desenterrar el mal; y de sus labios sale el fuego de la discordia.

28 Suscita pleitos el hombre perverso; y el chismoso siembra la discordia entre los príncipes.

29 El hombre inicuo halaga a su amigo, y le guía por malos caminos.

30 El que con ojos atónitos está maquinando maldades, mordiéndose los labios de puro furor, ejecuta el mal.

31 Corona de gloria y de dignidad es la vejez del que ha seguido los caminos de la justicia.

32 Mejor es el varón sufrido que el valiente; y quien domina sus pasiones, que un conquistador de ciudades.

33 Métense en el cántaro las suertes: pero el Señor es quien dispone de ellas.

Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).