Día 5 de 9
Quinto día — Al pie de la cruz
Oración de todos los días
Virgen de los Dolores,
tú viste morir a tu Hijo y no te fuiste.No me pidas alegría todavía.
Siéntate conmigo en esto que llevo,
y enséñame a no irme de donde tengo que estar.
Amén.Lectura del día
25 Estaban al mismo tiempo junto a la cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena. 26 Habiendo mirado, pues, Jesús a su madre y al discípulo que Él amaba, el cual estaba allí, dice a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. 27 Después dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre. Y desde aquel punto encargóse de ella el discípulo, y la tuvo consigo en su casa.
Meditación del día 5
Se quedó de pie hasta el final, cuando ya todos se habían ido.
Junto a la cruz estaban su madre, la hermana de su madre, María de Cleofás y María Magdalena. Juan nombra a las mujeres y al discípulo amado. Los demás habían huido. Y desde ahí, Jesús confía a su madre al discípulo y al discípulo a su madre.
El himno medieval Stabat Mater empieza así: estaba la madre dolorosa junto a la cruz. Estaba de pie. No desmayada, no huyendo, no reclamándole a Dios, sino sosteniéndose. Esa imagen ha acompañado a muchas personas que se quedaron hasta el final en una cama de hospital, en un juicio injusto, en una cárcel.
Quedarse no siempre es la virtud. Si estás en una relación donde te maltratan, irte no es infidelidad; es cuidarte. Pero hay lugares donde huir sería solo más cómodo: el padre que necesita cuidados, el amigo que cayó en desgracia, el compañero al que acusan injustamente. Hoy pregúntate dónde te está tocando quedarte de pie, y pide fuerzas para no irte antes de tiempo.
Petición
Dame fidelidad para quedarme
donde huir sería más fácil.
Amén.Oración final
Estaba la Madre dolorosa
junto a la cruz, llorando,
mientras pendía su Hijo.Virgen de los Dolores,
haz que lleve en mi corazón
las llagas de tu Hijo,
y que no me falte tu compañía
en la hora del dolor.
Amén.
Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.