Día 2 de 9
Segundo día — La huida a Egipto
Oración de todos los días
Virgen de los Dolores,
tú viste morir a tu Hijo y no te fuiste.No me pidas alegría todavía.
Siéntate conmigo en esto que llevo,
y enséñame a no irme de donde tengo que estar.
Amén.Lectura del día
13 Después que ellos partieron, un ángel del Señor apareció en sueños a José, diciéndole: Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y estáte allí hasta que yo te avise; porque Herodes ha de buscar al niño para matarle. 14 Levantándose, José tomó al niño y a su madre de noche: y se retiró a Egipto, 15 donde se mantuvo hasta la muerte de Herodes; de suerte que se cumplió lo que dijo el Señor por boca del profeta: Yo llamé de Egipto a mi hijo.
Meditación del día 2
Salir de noche con un niño, sin saber a dónde. Millones de familias han hecho exactamente eso.
Mateo lo cuenta en tres versículos secos: levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto. José se levanta de noche y se van. No hay tiempo para despedidas ni para empacar bien. Un rey quiere matar al niño.
La Sagrada Familia fue una familia refugiada. Cruzó una frontera huyendo de la violencia de un gobernante y vivió un tiempo en un país extranjero, con otra lengua y otras costumbres. Eso que hoy llamamos crisis migratoria tiene en el centro del evangelio un precedente que no deberíamos olvidar.
Millones de familias en América han hecho exactamente ese viaje: de Venezuela, de Centroamérica, de Haití, del campo colombiano desplazado por la guerra. Llegan con niños pequeños, papeles a medias y miedo. A veces los recibimos con desconfianza o con chistes. El dolor de María en la huida es el de esas madres. Hoy no basta con compadecerse: busca una organización de tu ciudad que atienda a migrantes y averigua qué necesita.
Petición
Acompaña a las familias que huyen hoy
y danos casa para recibirlas.
Amén.Oración final
Estaba la Madre dolorosa
junto a la cruz, llorando,
mientras pendía su Hijo.Virgen de los Dolores,
haz que lleve en mi corazón
las llagas de tu Hijo,
y que no me falte tu compañía
en la hora del dolor.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.