Día 4 de 9

Cuarto día — Por los niños sin familia

  1. Oración de todos los días

    Virgen de los Desamparados,
    madre de los que no tienen a nadie:
    acuérdate de los que hoy están solos de verdad.

    Y si me toca a mí quedarme solo alguna vez,
    ven tú.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 9,34-36

    34 Levántate, pues, ¡oh Señor Dios, alza tu poderosa mano; no te olvides de los pobres o desvalidos 35 ¿Por qué razón el impío ha irritado así a Dios? Es porque ha dicho en su corazón: Dios de nada se cuida. 36 Pero tú, Señor, lo estás viendo; tú consideras el afán y el dolor del oprimido; para entregar a los tales malvados al castigo de tus manos. A cargo tuyo está la tutela del pobre; tú eres el amparo del huérfano.
  3. Meditación del día 4

    Niños en acogida, en centros, esperando que alguien los elija.

    El salmo acusa al que piensa que Dios no se entera, y le responde: tú, Señor, lo estás viendo, tienes a tu cargo la tutela del pobre, eres el amparo del huérfano. La palabra «amparo» está en el centro de esta advocación. Desamparado es, literalmente, el que no tiene a nadie que lo ampare.

    Ningún niño debería serlo. Y sin embargo hay miles en centros de protección, en hogares de paso, en familias de acogida temporales, esperando una familia que los adopte o, al menos, que los quiera mientras tanto. Muchos llegan con historias de maltrato que no eligieron. Y cuando cumplen dieciocho años, en muchos países se quedan de golpe sin ningún apoyo.

    Que Dios sea el amparo del huérfano no exime a nadie: Dios ampara casi siempre a través de personas. Hay familias que se ofrecen para acogidas de fin de semana, voluntarios que dan clases de refuerzo, padrinos que acompañan a jóvenes extutelados en su primer trabajo. Infórmate de lo que existe en tu ciudad. Quizá no puedas adoptar, pero puedes hacer algo que no estabas haciendo.

  4. Petición

    Danos familias que acojan
    y protege a los que crecen sin nadie propio.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen de los Desamparados,
    madre de los solos y de los olvidados:
    ruega por nosotros
    y hazme parte de tu manera de cuidar.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.