Día 2 de 9

Segundo día — El burro que se paró

  1. Oración de todos los días

    Nuestra Señora de la Paz,
    patrona de El Salvador:
    danos la paz que no sabemos hacer solos.

    Empieza por mi casa y por mi lengua,
    que es donde puedo empezar yo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Números 22,21-28

    21 Levantóse Balaam de mañana, y, aparejada su borrica, marchó con ellos. La burra de Balaam 22 Enojóse después Dios, y así el ángel del Señor se atravesó en el camino delante de Balaam, el cual iba montado en la burra, y llevaba consigo dos mozos. 23 La burra, viendo el ángel parado en el camino con la espada desenvainada, desvióse a un lado, y se iba por el campo. Y como Balaam le diese de palos y quisiere encarrilarla por la senda, 24 paróse el ángel en un lugar muy estrecho, entre dos cercas con que estaban rodeadas unas viñas. 25 Al cual viendo la burra, se arrimó a la pared y estropeó el pie del que iba montado. Pero éste proseguía en darle de palos. 26 Sin embargo, el ángel, pasando a un sitio todavía más estrecho, donde no podía desviarse ni a la derecha ni a la izquierda, se le paró delante. 27 Y como viese la burra al ángel parado delante de ella, se echó en el suelo debajo del que la montaba; el cual, enfurecido, la apaleaba más fuerte con la vara en los costados. 28 Entonces dispuso el Señor que la burra hablase y dijese a Balaam: ¿Qué te he hecho yo? ¿Por qué me pegas ya por tercera vez?
  3. Meditación del día 2

    La imagen se quedó donde el animal se detuvo. Dios escribe también con cosas tan poco solemnes.

    Balaam va montado en su burra y no ve lo que ella sí ve: un ángel cerrando el camino. El animal se desvía, se pega a la pared, al final se echa al suelo, y él la muele a palos tres veces. La escena es casi de comedia, y por eso se recuerda: el profeta era el ciego, y la burra veía.

    En San Miguel se cuenta que la imagen se quedó donde el burro se negó a seguir. Uno puede sonreír ante la leyenda, pero el mensaje no es tonto. Dios no siempre habla con truenos. A veces habla con un cansancio que no se quita, con un hijo que deja de comer, con una puerta que se cierra tres veces seguidas.

    La tentación es la de Balaam: pegar más fuerte para seguir adelante con lo planeado. Antes de forzar, pregúntate qué te está frenando. No toda dificultad es una señal, y no hay que buscar mensajes en cada cosa que pasa, que eso es superstición. Pero cuando el mismo obstáculo vuelve una y otra vez, conviene bajarse y mirar.

  4. Petición

    Que sepa leer las señales sencillas
    y no espere prodigios para obedecer.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Nuestra Señora de la Paz, patrona de El Salvador:
    ruega por este pueblo
    y alcánzanos la paz que el mundo no puede dar.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.