Día 3 de 9
Tercer día — Por las víctimas de la violencia
Oración de todos los días
Nuestra Señora de la Paz,
patrona de El Salvador:
danos la paz que no sabemos hacer solos.Empieza por mi casa y por mi lengua,
que es donde puedo empezar yo.
Amén.Lectura del día
15 Esto dice el Señor: Se han oído allá en lo alto voces de lamentos, de luto y de gemidos, y son de Raquel, que llora a sus hijos, ni quiere admitir consuelo en orden a la muerte de ellos, visto que ya no existen. 16 El Señor dice así: Cesen tus labios de prorrumpir en voces de llanto, y tus ojos de derramar lágrimas; pues por tu pena recibirás galardón, dice el Señor: y ellos volverán de la tierra enemiga. 17 Y para tus últimos días te queda la esperanza, dice el Señor, de que tus hijos volverán a sus hogares.
Meditación del día 3
El Salvador ha enterrado a demasiada gente joven. Cada nombre es una familia entera rota.
Raquel llora por sus hijos y no quiere que la consuelen, porque ya no están. El profeta no la regaña por llorar ni le dice que se resigne. Dios le responde con una promesa: tu trabajo tendrá recompensa, los hijos volverán. Primero deja que llore; luego habla.
El Salvador sabe de este llanto. La guerra civil entre 1980 y 1992 dejó decenas de miles de muertos y miles de desaparecidos cuyas madres todavía buscan. Después llegó otra violencia, la de las pandillas, con cuerpos en fosas y jóvenes que salieron de casa y no volvieron. En medio, un arzobispo, Óscar Romero, asesinado en el altar en 1980 por pedir que cesara la represión, hoy santo.
Si conoces a una familia con un hijo desaparecido o asesinado, no le digas que fue la voluntad de Dios. No lo fue. Acompáñala, escucha el nombre y la historia, ayúdala con lo práctico: trámites, abogados, comida. Y reza, como Jeremías, por un día en que los que se fueron vuelvan, al menos en la memoria y en la justicia.
Petición
Madre de la Paz, consuela a las familias
de los asesinados y de los desaparecidos.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Nuestra Señora de la Paz, patrona de El Salvador:
ruega por este pueblo
y alcánzanos la paz que el mundo no puede dar.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.