Día 1 de 9

Primer día — La caja en la playa

  1. Oración de todos los días

    Nuestra Señora de la Paz,
    patrona de El Salvador:
    danos la paz que no sabemos hacer solos.

    Empieza por mi casa y por mi lengua,
    que es donde puedo empezar yo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Éxodo 2,1-6

    1 Después de esto, es de saber que un varón de la familia de Leví fue y casóse con una mujer de su linaje. 2 La cual concibió, y parió un hijo; y, viéndole muy lindo, le tuvo escondido por espacio de tres meses. 3 Mas no pudiendo ya encubrirle, tomó una cestilla de juncos, y la calafateó con betún y pez, y colocó dentro al infantillo, y expúsole en un carrizal de la orilla del río; 4 quedándose a lo lejos una hermana suya para ver el paradero. 5 . Cuando he aquí que bajaba la hija de Faraón a lavarse en el río; y sus damas se paseaban por la orilla del agua. Así que vio la cestilla en el carrizal, envió por ella a una de sus criadas; y, habiéndosela traído, 6 destapándola y viendo dentro a un niño que daba tiernos vagidos, compadecióse de él, y dijo: De los niños de los hebreos es éste.
  3. Meditación del día 1

    Vino por el mar, sin remitente. Lo que salva a veces llega por donde no se espera.

    Una madre que no puede seguir escondiendo a su hijo lo pone en una cesta de juncos y la deja en la orilla del río. La hija del faraón la encuentra, abre la tapa y siente compasión. La salvación de Israel empezó con una caja flotando que alguien decidió abrir.

    La historia de San Miguel, según la tradición, también empieza con una caja que llega por el agua y que nadie esperaba. Lo que importa en los dos relatos no es el objeto, sino la persona que se detiene y mira dentro. La hija del faraón podía haber seguido con su baño.

    Piensa en las ayudas que llegaron a tu vida sin remitente: un desconocido que te prestó para el pasaje, una maestra que vio algo en ti, una vecina que cuidó a tus hijos cuando no podías. Muchas veces no las reconocemos porque no venían con la forma que esperábamos. Hoy se pide tener los ojos abiertos, y también ser tú la caja que llega a la orilla de alguien.

  4. Petición

    Madre, ábreme los ojos a la ayuda
    que me llega por donde no la busco.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Nuestra Señora de la Paz, patrona de El Salvador:
    ruega por este pueblo
    y alcánzanos la paz que el mundo no puede dar.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.