Día 2 de 9
Segundo día — Quedarse en su lugar
Oración de todos los días
Virgen de la Merced,
redentora de cautivos:
suelta lo que me tiene atado.Acuérdate de los que están presos,
de los que no pueden salir de donde están
y de los que esperan en casa su vuelta.
Amén.Lectura del día
30 Si yo voy, pues, a casa de tu siervo, nuestro padre, y no llevo a este muchacho (de cuya vida está pendiente la del padre), 31 luego que vea que no vuelve con nosotros, morirá, y tus siervos abrumarán su vejez con tan gran dolor, que le conducirá al sepulcro. 32 Sea yo personalmente tu esclavo, yo que le he recibido a mi cargo y salí por fiador, habiendo dicho: Si no te le restituyere, será para siempre reo de pecado contra mi padre. 33 Por tanto, yo quedaré por esclavo tuyo, y serviré a mi señor en lugar del muchacho, a fin de que pueda éste volverse con sus hermanos. 34 Porque yo no puedo volver a mi padre sin el muchacho, por no presenciar la extrema aflicción que ha de acabar con él. Se descubre a sus hermanos
Meditación del día 2
El cuarto voto: ofrecerse como rehén por otro. Pocos gestos cristianos son tan literales.
Judá, el mismo que años antes había propuesto vender a su hermano José como esclavo, ahora se ofrece a quedarse él como esclavo en lugar de Benjamín. No puede volver a ver a su padre sin el muchacho. Es la conversión de un hombre: de vender a un hermano a entregarse por otro.
Los mercedarios añadieron a los votos de pobreza, castidad y obediencia un cuarto: quedarse como rehenes si el dinero no alcanzaba para liberar a un cautivo. No era una figura retórica. Hubo frailes que se quedaron en prisión en el norte de África mientras otros volvían a casa.
No te van a pedir que ocupes el lugar de un preso. Pero sí hay formas de dar algo tuyo por alguien que no te lo va a devolver. Tiempo con un anciano que no reconoce a nadie, un trasplante de médula, cuidar a los hijos de una vecina que tiene que ir a juicio, tu nombre como fiador. El cuarto voto se vive en pequeño todos los días.
Petición
Enséñame a dar algo mío
por alguien que no puede devolverlo.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Virgen de la Merced, redentora de cautivos:
ruega por los presos y por sus familias,
y líbranos de toda cadena.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.