Día 9 de 9

Noveno día — Víspera del 21 de enero

  1. Oración de todos los días

    Virgen de la Altagracia,
    madre protectora del pueblo dominicano:
    ponte delante de nosotros.

    Cuida esta casa, este trabajo y esta isla.
    Que no nos falte el pan
    ni la decencia para ganarlo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 1,46-55

    46 Y María dijo: Mi alma glorifica al Señor: 47 y mi espíritu está transportado de gozo en el Dios, salvador mío. 48 Porque ha puesto los ojos en la bajeza de su esclava: por lo tanto, ya desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones. 49 Porque ha hecho en mí cosas grandes aquel que es todo poderoso, cuyo nombre es santo: 50 y cuya misericordia se derrama de generación en generación sobre los que le temen. 51 Hizo alarde del poder de su brazo: deshizo las miras del corazón de los soberbios. 52 Derribó del solio a los poderosos y ensalzó a los humildes. 53 Colmó de bienes a los hambrientos: y a los ricos los despidió sin nada. 54 Acordándose de su misericordia, acogió a Israel su siervo: 55 según la promesa que hizo a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia por los siglos de los siglos.
  3. Meditación del día 9

    Mañana es su fiesta y el país entero para. Lo que se pide es sencillo y grande: que siga protegiendo.

    El canto de María no es una canción dulce. Dice que Dios derriba a los poderosos de sus tronos, enaltece a los humildes, llena de bienes a los hambrientos y despide vacíos a los ricos. Lo canta una muchacha de pueblo, embarazada y sin seguridad alguna sobre el futuro. Es la voz de los pobres que confían en que Dios no se olvida de ellos.

    Que un país entero se detenga el 21 de enero para honrar a esta mujer es un hecho único. La imagen fue coronada en 1922, y su basílica actual se consagró en 1971. Pero lo que importa no es la piedra, sino lo que la gente lleva allí: cansancio, esperanza, agradecimiento.

    Al cerrar la novena, pregúntate qué parte del Magníficat te toca a ti. Si tienes poder, aunque sea pequeño, en la casa o en el trabajo, úsalo para levantar al de abajo. Si eres de los humildes, no te avergüences de serlo: Dios ha mirado ya tu pequeñez. Que la madre protectora de este pueblo lo sea de verdad, y empiece en tu propia casa.

  4. Petición

    Virgen de la Altagracia, gracias por estos nueve días.
    Protege a este pueblo, que es el tuyo.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Nuestra Señora de la Altagracia,
    madre protectora del pueblo dominicano:
    ruega por nosotros y guarda nuestra tierra.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.