Día 8 de 9
Octavo día — Madre de un continente
Oración de todos los días
Santa María de Guadalupe,
madre nuestra y patrona de América:
aquí estoy, como estuvo Juan Diego,
sin nada que ofrecerte más que lo que soy.No estoy yo aquí, dijiste, que soy tu madre.
Que me baste eso estos nueve días.
Amén.Lectura del día
25 Estaban al mismo tiempo junto a la cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena. 26 Habiendo mirado, pues, Jesús a su madre y al discípulo que Él amaba, el cual estaba allí, dice a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. 27 Después dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre. Y desde aquel punto encargóse de ella el discípulo, y la tuvo consigo en su casa.
Meditación del día 8
Desde el Tepeyac se hizo madre de pueblos enteros. Hoy sus hijos cruzan desiertos, fronteras y mares buscando cómo vivir.
Desde la cruz, Jesús le entrega su madre al discípulo y el discípulo a su madre, y el evangelio dice que desde esa hora la recibió en su casa. Así empieza la maternidad de María sobre gente que no es de su sangre.
La Iglesia la llama hoy patrona de América, y su imagen va en mochilas, en estampas cosidas a la ropa, en los albergues de migrantes del norte de México. Ahí la llevan personas que cruzan selvas como la del Darién, desiertos y ríos, que pagan a coyotes, que son extorsionadas, que mueren en el camino sin que nadie anote su nombre.
Recibirla como madre trae una consecuencia incómoda: sus hijos son también tus hermanos, aunque lleguen sin papeles, aunque hablen con otro acento, aunque compitan por tu trabajo. Ningún fervor guadalupano se sostiene si en la misma casa se desprecia al migrante. Hoy reza por uno con nombre y apellido, y pregúntate qué podrías hacer por quien ya llegó a tu barrio.
Petición
Santa María de Guadalupe, cuida a los que van de camino:
los que emigran, los que dejaron a sus hijos allá,
los que viven con miedo a la violencia.
Que nadie de los tuyos se quede tirado.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Santa María de Guadalupe, emperatriz de América:
ruega por nosotros, que confiamos en ti.
Que vivamos como hijos tuyos
y que nos alcances la gracia de no perder la esperanza.
Amén.
Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.