Día 7 de 9

Séptimo día — La tilma

  1. Oración de todos los días

    Santa María de Guadalupe,
    madre nuestra y patrona de América:
    aquí estoy, como estuvo Juan Diego,
    sin nada que ofrecerte más que lo que soy.

    No estoy yo aquí, dijiste, que soy tu madre.
    Que me baste eso estos nueve días.
    Amén.

  2. Lectura del día

    2 Corintios 4,6-10

    6 pues Dios, que dijo que la luz saliese de en medio de las tinieblas, Él mismo ha hecho brillar su claridad en nuestros corazones, a fin de que nosotros podamos iluminar, por medio del conocimiento de la gloria de Dios, según que ella resplandece en Jesucristo. 2 CORINTIOS Trabajos y esperanzas del apóstol 7 Mas este tesoro le llevamos en vasos de barro, para que se reconozca que la grandeza del poder que se ve en nosotros es de Dios, y no nuestra. 8 Nos vemos acosados de toda suerte de tribulaciones, pero no por eso perdemos el ánimo; nos hallamos en grandes apuros, mas no desesperados; 9 somos perseguidos, mas no abandonados: abatidos, mas no enteramente perdidos; 10 traemos siempre en nuestro cuerpo por todas partes la mortificación de Jesús, a fin de que la vida de Jesús se manifieste también en nuestros cuerpos.
  3. Meditación del día 7

    La imagen queda en la capa de un campesino, no en un templo de oro. Lo que Dios deja para siempre lo deja en lo que la gente usa a diario.

    San Pablo dice que llevamos un tesoro en vasijas de barro, para que se vea que la fuerza viene de Dios y no de nosotros. Vasijas que se rajan, que se golpean, que pasan apuros sin quebrarse del todo.

    La imagen de Guadalupe quedó en una tilma, una capa de fibra de maguey que los campesinos usaban para cargar cosas y abrigarse. Lo que se venera en la basílica no es un lienzo encargado a un pintor de corte, sino una prenda de trabajo. Dios eligió algo que se ensucia y se gasta.

    Tu vida de todos los días también es barro: la ruta del bus, la fila en el banco, la cocina, el turno de noche, la paciencia con un jefe difícil. No hace falta salir de ahí para que haya algo de Dios. La santidad que dura no se ve en los días de fiesta sino en cómo tratas a la gente un martes cualquiera. Piensa qué parte de tu jornada podría volverse tu tilma.

  4. Petición

    Madre, que en mi trabajo de cada día
    quede algo de ti que otros puedan ver.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Santa María de Guadalupe, emperatriz de América:
    ruega por nosotros, que confiamos en ti.
    Que vivamos como hijos tuyos
    y que nos alcances la gracia de no perder la esperanza.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.