Día 4 de 9
Cuarto día — «No soy nadie»
Oración de todos los días
Santa María de Guadalupe,
madre nuestra y patrona de América:
aquí estoy, como estuvo Juan Diego,
sin nada que ofrecerte más que lo que soy.No estoy yo aquí, dijiste, que soy tu madre.
Que me baste eso estos nueve días.
Amén.Lectura del día
4 Y el Señor me habló, diciendo: 5 Antes que Yo te formara en el seno materno te conocí; y antes que tú nacieras te santifiqué,y te destiné para profeta entre las naciones. 6 A lo que dije yo: ¡Ah!, ah!, ¡Señor Dios! ¡Ah!, bien veis vos que yo no sé hablar, porque soy todavía un jovencito. 7 Y me replicó el Señor: No digas, soy un jovencito, porque con mi auxilio tú ejecutarás todas las cosas para las cuales te comisione, y todo cuanto Yo te encomiende que digas, lo dirás. 8 No temas la presencia de aquellos a quienes te enviare; porque contigo estoy Yo para sacarte de cualquier embarazo, dice el Señor. 9 Después alargó el Señor su mano, y tocó mis labios; y añadióme el Señor: Mira, yo pongo mis palabras en tu boca:
Meditación del día 4
Juan Diego intentó escaparse: manda a otro, yo no soy nadie, soy una cuerda vieja. Ella no lo dejó.
La humildad de verdad no es negarse a servir, es servir sin creerse importante.
Jeremías también quiso zafarse: no sé hablar, soy un muchacho. Dios no le discute el diagnóstico; le cambia el punto de apoyo. No digas eso, irás adonde te mande, yo estoy contigo. Y le toca la boca.
La excusa de Juan Diego era la misma con otras palabras: soy poca cosa, mande a alguien importante. Detrás de esa frase hay a veces humildad, pero muchas otras hay comodidad, o una herida vieja de tanto que nos han dicho que no servimos. Mucha gente pobre ha oído toda la vida que no sabe, que no puede, que eso no es para ella, y termina creyéndoselo.
La Virgen no le dio la razón. Tampoco lo convirtió en otro: lo mandó tal como era, con su ropa de campesino y su manera de hablar. Lo que haces con poco, si lo haces, vale más que lo que dejas de hacer esperando ser más. Revisa qué servicio llevas tiempo esquivando con la frase de que no eres la persona indicada.
Petición
Virgen de Guadalupe, quítame la excusa de no servir para nada.
Sírvete de mí como soy, que tú sabes qué hacer con poco.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Santa María de Guadalupe, emperatriz de América:
ruega por nosotros, que confiamos en ti.
Que vivamos como hijos tuyos
y que nos alcances la gracia de no perder la esperanza.
Amén.
Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.