Día 3 de 9
Tercer día — El encargo
Oración de todos los días
Santa María de Guadalupe,
madre nuestra y patrona de América:
aquí estoy, como estuvo Juan Diego,
sin nada que ofrecerte más que lo que soy.No estoy yo aquí, dijiste, que soy tu madre.
Que me baste eso estos nueve días.
Amén.Lectura del día
1 Esta visión era una semejanza de la gloría de Dios. Yo la tuve, y póstreme atónito sobre mi rostro, y oí la voz de un personaje que hablaba, y me dijo a mí: Misión del profeta Ezequiel Hijo de hombre, ponte en pie, y hablaré contigo. 2 Y después que Él hubo hablado, entró en mí el espíritu y me puso sobre mis pies; y escuché al que me hablaba, 3 y decía: Hijo de hombre, Yo te envío a los hijos de Israel, a esos gentiles y apóstatas que se han apartado de Mí; ellos y sus padres han violado hasta el día de hoy el pacto que tenían conmigo. 4 Son hijos de rostro duro, y de corazón indomable esos a quienes Yo te envío. Y les dirás: Esto y esto dice el Señor Dios: 5 Por si acaso ellos escuchan, y por si cesan de pecar; porque es ésa una familia contumaz. Y sabrán que tienen un profeta en medio de ellos.
Meditación del día 3
Le pidió una iglesia, y para eso lo mandó a hablar con un obispo que no lo iba a recibir. A la gente sencilla se le encargan cosas grandes.
A Ezequiel Dios lo manda a un pueblo de cara dura y le avisa de antemano que tal vez no lo escuchen. El encargo no depende del éxito: se habla para que sepan que hubo un profeta, escuchen o no.
Juan Diego recibió algo parecido. Tenía que ir a pedirle al obispo fray Juan de Zumárraga que construyera una iglesia, y según el relato lo hicieron esperar, dudaron de él y le pidieron pruebas. No era un mensajero con credenciales; era un campesino que sabía que no lo iban a tomar en serio, y fue igual.
A ti también te ha tocado alguna vez un encargo que te queda grande: cuidar a un padre anciano, sacar adelante a unos hijos solos, decir en el trabajo lo que nadie quiere oír, insistir ante una oficina que te cierra la puerta. Que no te escuchen no significa que te equivocaste de encargo. Significa que el encargo era de verdad. Hoy pregúntate cuál es el tuyo y qué te frena: el miedo, la vergüenza o el cansancio.
Petición
Madre mía, dame el encargo que me toca
y valor para hacerlo aunque no me escuchen.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Santa María de Guadalupe, emperatriz de América:
ruega por nosotros, que confiamos en ti.
Que vivamos como hijos tuyos
y que nos alcances la gracia de no perder la esperanza.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.