Día 1 de 9
Primer día — «¿No estoy yo aquí?»
Oración de todos los días
Santa María de Guadalupe,
madre nuestra y patrona de América:
aquí estoy, como estuvo Juan Diego,
sin nada que ofrecerte más que lo que soy.No estoy yo aquí, dijiste, que soy tu madre.
Que me baste eso estos nueve días.
Amén.Lectura del día
13 ¡Oh cielos!, entonad himnos, y tú, ¡oh tierra!, regocíjate; resonad vosotros, ¡oh montes!, en alabanzas: porque el Señor ha consolado a su pueblo, y se apiadará de los pobres. El Señor consuela a Sión 14 Y entonces dijo Sión: El Señor me ha abandonado, y se ha olvidado de mí el Señor. 15 Pues qué, respondió el Señor, ¿puede la mujer olvidarse de su niño, sin que tenga compasión del hijo de sus entrañas? Pero aun cuando ella pudiese olvidarlo, yo nunca podré olvidarme de ti. 16 Mira cómo te llevo yo grabado en mis manos: tus muros los tengo siempre delante de mis ojos.
Meditación del día 1
La pregunta con que consoló a Juan Diego es la de una madre que se ofende de que su hijo dude.
Empezar la novena es contestarle: sí, estás aquí; ayúdame a creerlo.
Isaías pone en boca de Sión la queja que casi todos hemos dicho alguna vez en voz baja: el Señor me ha abandonado, se ha olvidado de mí. Y la respuesta no es un reproche ni una explicación, sino una imagen de casa: ¿puede una mujer olvidarse del niño que crió? Aunque ella pudiera, yo no.
Lo que María le dijo a Juan Diego en el Tepeyac va por el mismo camino. No le dio una doctrina; le recordó un parentesco. Quien ha tenido una madre presente sabe que eso no resuelve los problemas, pero cambia la manera de cargarlos: uno no los lleva solo. Quien no la tuvo, o la tuvo a medias, a veces se ofende con estas palabras, y tiene derecho. Dios no le pide que finja; le ofrece lo que le faltó.
Esta primera noche no hace falta pedir nada grande. Basta con reconocer en qué rincón de tu vida te has sentido olvidado y dejar que ahí entre la pregunta: ¿no estoy yo aquí?
Petición
Madre de Guadalupe, quédate en esta casa estos nueve días.
Que no me falte lo que a Juan Diego no le faltó:
saber que estabas.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Santa María de Guadalupe, emperatriz de América:
ruega por nosotros, que confiamos en ti.
Que vivamos como hijos tuyos
y que nos alcances la gracia de no perder la esperanza.
Amén.
Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.