Día 2 de 9

Segundo día — Rezad el rosario

  1. Oración de todos los días

    Nuestra Señora de Fátima,
    que pediste el rosario por la paz:
    aquí lo traigo, aunque sea distraído.

    Por los que están en guerra hoy,
    por los que la hacen y por los que la sufren,
    Madre, ruega por nosotros.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 2,16-19

    16 Vinieron, pues, a toda prisa: y hallaron a María v a José, y al Niño reclinado en un pesebre. 17 Y viéndole se certificaron de cuanto se les había dicho de este Niño. 18 Y todos los que supieron el suceso se maravillaron: igualmente de lo que los pastores les habían contado. 19 María conservaba todas estas cosas dentro de sí, ponderándolas en su corazón.
  3. Meditación del día 2

    Lo pidió en cada aparición. Nada extraordinario: la oración que cualquiera puede rezar, todos los días.

    Después de que los pastores se fueran contando lo que habían visto, Lucas dice que María guardaba todo eso y lo meditaba en su corazón. El rosario nace de esa actitud: no es repetir palabras para acumular puntos, sino quedarse con una escena del Evangelio mientras las avemarías marcan el ritmo, como se respira caminando.

    Por eso cada decena tiene un misterio. El nacimiento, la cruz, la resurrección: la vida de Jesús vista con los ojos de su madre. Si lo rezas corriendo, pensando en la lista del mercado, no pasa nada grave; vuelve a la escena cuando te des cuenta. Así se reza de verdad.

    La gente que reza el rosario a diario no lo hace porque tenga más tiempo que tú. Lo reza en el autobús, mientras camina al trabajo, en la sala de espera del hospital. Lo que tienen es costumbre. Una decena cada día, sostenida durante meses, transforma más que un rosario entero rezado una sola vez por compromiso.

  4. Petición

    Dame constancia con el rosario:
    aunque sea una decena al día, pero todos los días.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Oh María, concebida sin pecado,
    ruega por nosotros que recurrimos a ti.

    Nuestra Señora del Rosario de Fátima,
    ruega por la paz del mundo
    y por la conversión de nuestros corazones.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.