Día 7 de 9

Séptimo día — Por los mayores que ya no pueden subir

  1. Oración de todos los días

    Santina de Covadonga,
    que vives en una cueva de la montaña:
    hazme sitio ahí, en lo hondo.

    Cuida a los que trabajan bajo tierra,
    a los que están lejos de casa
    y a los que en mi familia ya no pueden subir a verte.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 70,17-21

    17 Mi boca predicará tu justicia todo el día, y la salud que de ti viene. Aunque no sé contarlas, 18 entraré a decir las proezas del Señor: de tu justicia sin igual, Señor, haré memoria. 19 Tú, oh Dios, fuiste mi maestro desde mi tierna edad; y yo publicaré tus maravillas que he experimentado hasta ahora 20 Y tú, oh Dios, en mi vejez y edad decrépita no me desampares: a fin de que anuncie el poder de tu brazo a toda la generación que ha de venir; 21 aquel tu poder y justicia, oh Dios, más sublime que los cielos, y aquellas grandes cosas que has hecho. ¡Quién como tú, oh Dios mío!
  3. Meditación del día 7

    Muchos subieron toda la vida y ahora no pueden. La devoción se queda en casa, en una estampa.

    El salmista habla de toda una vida acompañado por Dios desde la juventud y pide no ser abandonado ahora que llega la vejez y las fuerzas se acaban. No le pide volver a ser joven; le pide seguir pudiendo contar lo que ha vivido a los que vienen detrás.

    Muchos asturianos subieron a Covadonga cada año durante décadas, a pie o en el autobús de la parroquia, y ahora ya no pueden. Las piernas no dan, el corazón no aguanta la cuesta o viven en una residencia. Su devoción se ha quedado en una estampa junto a la cama y en lo que les cuentan los que van.

    Que no puedan subir no significa que su fe valga menos. Pero sí significa que dependen de otros para no quedarse solos. Si tienes padres o abuelos mayores, la mejor manera de rezar hoy esta petición es visitarlos, llevarles una foto de la cueva o simplemente escuchar otra vez la historia que ya te sabes. Para ellos, contarla es una forma de seguir subiendo.

  4. Petición

    Visita a los que ya no pueden ir a verte:
    los enfermos y los muy mayores.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Santina de Covadonga:
    ruega por nosotros,
    por los que trabajan en lo duro
    y por los que están lejos de su tierra.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.