Día 6 de 9
Sexto día — «La Santina»
Oración de todos los días
Santina de Covadonga,
que vives en una cueva de la montaña:
hazme sitio ahí, en lo hondo.Cuida a los que trabajan bajo tierra,
a los que están lejos de casa
y a los que en mi familia ya no pueden subir a verte.
Amén.Lectura del día
5 Asimismo, cuando oráis, no habéis de ser como los hipócritas, que de propósito se ponen a orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa. 6 Tú, al contrario, cuando hubieres de orar, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora en secreto a tu Padre, SAN MATEO y tu Padre, que ve lo secreto, te premiará. 7 En la oración no afectéis hablar mucho, como hacen los gentiles, que se imaginan haber de ser oídos a fuerza de palabras. 8 No queráis, pues, imitarlos; que bien sabe vuestro Padre lo que habéis menester, antes de pedírselo.
Meditación del día 6
Llamarla en diminutivo es señal de confianza: se le habla como a alguien de la familia.
Jesús advierte contra la oración de escaparate y contra la palabrería. No hace falta hablar mucho ni con frases rebuscadas, porque el Padre ya sabe lo que necesitas antes de que se lo pidas. Lo que pide es una oración en lo escondido, de tú a tú.
Los asturianos llaman a la Virgen de Covadonga «la Santina», en diminutivo, como se nombra en la región a lo que se quiere. No es falta de respeto: es confianza. Se le habla como a alguien de la familia, sin necesidad de fórmulas aprendidas ni tratamientos solemnes.
Mucha gente deja de rezar porque siente que no sabe hacerlo, o porque las oraciones de siempre se le han vuelto palabras huecas. Si te pasa, prueba hoy otra cosa: cierra la puerta, siéntate y cuéntale a Dios o a la Virgen lo que te ha pasado esta semana, como se lo contarías a tu madre. Puedes usar las oraciones de la novena, pero no te quedes solo en ellas. Lo importante es que lo que digas sea verdad.
Petición
Que te hable con confianza
y no con formulismos que no siento.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Santina de Covadonga:
ruega por nosotros,
por los que trabajan en lo duro
y por los que están lejos de su tierra.
Amén.
Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.