Día 3 de 9

Tercer día — Por los mineros

  1. Oración de todos los días

    Santina de Covadonga,
    que vives en una cueva de la montaña:
    hazme sitio ahí, en lo hondo.

    Cuida a los que trabajan bajo tierra,
    a los que están lejos de casa
    y a los que en mi familia ya no pueden subir a verte.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Job 28,1-10

    1 La plata tiene sus veneros o vetas en las minas, y el oro tiene un lugar donde se forma. 2 El hierro se saca de la tierra, y la piedra mineral derretida con el fuego se convierte en cobre. 3 Él llega a determinar lo que han de durar las tinieblas, e indaga el fin de todas las cosas, y también la piedra metida en la oscuridad y sombras de su muerte. 4 Un torrente separa de los viajeros estas piedras, y no se acerca a ellas el pie del pobre, estando como están en lugares inaccesibles. 5 Una tierra en cuyo suelo nacía el pan, está desolada por el fuego. 6 Hay un lugar en que casi todas las piedras son zafiros, y sus terrones están llenos de oro. 7 Su senda no la conoció ave ninguna, ni vista de buitre llegó a discernirla. 8 No la pisaron hijos de negociantes, ni pasó por ella leona. 9 Él extendió su mano contra la peña viva, y trastornó de raíz los montes; 10 socavando peñascos ha sacado ríos, y sus ojos descubrieron todo lo precioso que había.
  3. Meditación del día 3

    Asturias enterró a muchos en la mina. El trabajo que da de comer también mata.

    El libro de Job tiene un poema sorprendente sobre la minería. Habla de la plata y del oro que se sacan de la tierra, del hierro y del cobre, de los hombres que bajan a lugares por donde no pasan ni las aves, que rompen la roca viva y abren galerías. Es un elogio del ingenio humano, y a la vez una pregunta: ¿dónde está la sabiduría?

    Asturias fue durante más de un siglo tierra de carbón. Las cuencas del Nalón y del Caudal vivieron de los pozos, y casi cada familia minera tiene un nombre que no volvió a casa: un derrumbe, un escape de grisú, una silicosis que se lo llevó despacio. El carbón dio de comer a muchos y también los mató.

    Hoy la mayoría de los pozos están cerrados, y en esos valles se nota el vacío. Pero sigue habiendo trabajos que se juegan la vida: en la construcción, en el campo, en las carreteras. Reza por los que bajan hoy a trabajar en peligro, y por los que no volvieron. Y no aceptes como normal que un trabajo mate.

  4. Petición

    Guarda a los que trabajan bajo tierra
    y acuérdate de los que no salieron.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Santina de Covadonga:
    ruega por nosotros,
    por los que trabajan en lo duro
    y por los que están lejos de su tierra.
    Amén.

Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.