Día 8 de 9

Octavo día — Por la reconciliación

  1. Oración de todos los días

    Virgen de Coromoto,
    madre de Venezuela:
    tú no te fuiste cuando te rechazaron.

    No te vayas ahora de este pueblo tuyo,
    ni de los que están dentro
    ni de los que tuvieron que irse.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Efesios 4,25-32

    25 Por lo cual, renunciando a la mentira, hable cada uno verdad con su prójimo, puesto que nosotros somos miembros los unos de los otros. 26 Si os enojáis, no queráis pecar; no sea que se os ponga el sol estando todavía airados. EFESIOS 27 No deis lugar o entrada al diablo; 28 el que hurtaba, no hurte ya; antes bien trabaje, ocupándose con sus manos en algún ejercicio honesto, para tener con qué subsistir y dar al necesitado. 29 De vuestra boca no salga ningún discurso malo, sino los que sean buenos para edificación de la fe, que den gracias o inspiren piedad a los oyentes. 30 Y no queráis contristar con vuestros pecados al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 31 Toda amargura, ira y enojo, y gritería y maledicencia, con todo género de malicia, destiérrese de vosotros. 32 Al contrario, sed mutuamente afables, compasivos, perdonándoos los unos a los otros, así como también Dios ha perdonado a vosotros por Jesucristo.
  3. Meditación del día 8

    En Venezuela la política ha partido familias y amistades. La paz empieza en la mesa de casa.

    Pablo da consejos que parecen escritos para una familia que discute de política en la cena: hable cada uno verdad con su prójimo; si os enojáis, no pequéis; que no se ponga el sol sobre vuestro enojo; fuera la gritería y la maledicencia; sed compasivos. No pide que nadie deje de tener opiniones. Pide que la ira no se convierta en la manera habitual de tratarse.

    En Venezuela, como en tantos países polarizados, hay hermanos que no se hablan por cómo votó cada uno, amigos de toda la vida que se bloquearon en las redes, familias que evitan ciertos temas para poder sentarse juntas. Las diferencias son reales y a veces tienen que ver con injusticias graves; no se trata de fingir que da igual.

    Pero hay una diferencia entre defender lo que crees y necesitar ganar la discusión. La reconciliación empieza cuando alguien acepta perder esa batalla para no perder a la persona. Piensa hoy en una relación rota por la política. Quizá no puedas arreglarla, pero puedes dejar de alimentarla: no compartir ese meme, no lanzar esa indirecta, mandar un saludo sin más.

  4. Petición

    Que sepamos volver a hablarnos
    sin pasar la cuenta de quién tenía razón.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela:
    ruega por tu pueblo, dentro y fuera de su tierra.
    Danos paz, pan y la alegría de volver a juntarnos.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.