Día 9 de 9
Noveno día — Víspera del 11 de septiembre
Oración de todos los días
Virgen de Coromoto,
madre de Venezuela:
tú no te fuiste cuando te rechazaron.No te vayas ahora de este pueblo tuyo,
ni de los que están dentro
ni de los que tuvieron que irse.
Amén.Lectura del día
25 Estaban al mismo tiempo junto a la cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena. 26 Habiendo mirado, pues, Jesús a su madre y al discípulo que Él amaba, el cual estaba allí, dice a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. 27 Después dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre. Y desde aquel punto encargóse de ella el discípulo, y la tuvo consigo en su casa.
Meditación del día 9
Mañana es su fiesta. Lo que se pide al cerrar no es un cambio inmediato, sino no soltarse de la mano.
Junto a la cruz estaba su madre. Juan no explica qué sentía; solo dice que estaba. Y Jesús, desde allí, le entrega al discípulo como hijo y al discípulo le entrega a su madre. Desde aquel momento, dice el evangelio, el discípulo la tuvo consigo en su casa. La devoción a María empieza así: alguien que la recibe en su casa.
Venezuela ha tenido muchos años de cruz, y la Virgen de Coromoto ha estado en las casas de dentro y de fuera del país: en una repisa en Caracas, en un cuarto alquilado en Lima, en una estampa dentro de la cartera de alguien que trabaja en Miami. No ha resuelto la crisis, y la novena no lo promete. Lo que ofrece es compañía en medio, que es lo que hizo María en el Calvario.
Mañana es su fiesta. Al cerrar estos nueve días, piensa qué te llevas. Quizá una costumbre: un avemaría cada noche por los que están lejos. Quizá un gesto: escribir a alguien que tenías olvidado. Lo importante no es lo que pediste, sino no soltarte de la mano que te acompañó estas nueve noches.
Petición
Virgen de Coromoto, gracias por estos nueve días.
Quédate con Venezuela y con los venezolanos, donde estén.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela:
ruega por tu pueblo, dentro y fuera de su tierra.
Danos paz, pan y la alegría de volver a juntarnos.
Amén.
Con este día se cierra la novena.