Día 4 de 9
Cuarto día — Por los mineros
Oración de todos los días
Virgen de Copacabana,
madre de Bolivia:
tú saliste de las manos tercas de un hombre
al que nadie le tenía fe.Dame esa terquedad buena
para seguir intentando lo que tengo que hacer.
Amén.Lectura del día
1 La plata tiene sus veneros o vetas en las minas, y el oro tiene un lugar donde se forma. 2 El hierro se saca de la tierra, y la piedra mineral derretida con el fuego se convierte en cobre. 3 Él llega a determinar lo que han de durar las tinieblas, e indaga el fin de todas las cosas, y también la piedra metida en la oscuridad y sombras de su muerte. 4 Un torrente separa de los viajeros estas piedras, y no se acerca a ellas el pie del pobre, estando como están en lugares inaccesibles. 5 Una tierra en cuyo suelo nacía el pan, está desolada por el fuego. 6 Hay un lugar en que casi todas las piedras son zafiros, y sus terrones están llenos de oro. 7 Su senda no la conoció ave ninguna, ni vista de buitre llegó a discernirla. 8 No la pisaron hijos de negociantes, ni pasó por ella leona. 9 Él extendió su mano contra la peña viva, y trastornó de raíz los montes; 10 socavando peñascos ha sacado ríos, y sus ojos descubrieron todo lo precioso que había.
Meditación del día 4
Bolivia es tierra de minas y de muertes en la mina. Se le pide por los que bajan cada día.
El libro de Job tiene un poema sorprendente sobre la minería: el hombre que perfora la roca, que baja a donde no llega la luz, que saca plata y oro de las entrañas de la tierra. Lo describe con admiración, pero también con la conciencia de que es un trabajo en la oscuridad, lejos de todos.
Bolivia sabe de eso desde hace siglos. El Cerro Rico de Potosí financió buena parte del imperio español con el trabajo forzado de la mita, en el que murieron muchísimos indígenas. Hoy en las cooperativas mineras se sigue bajando con poca protección, con polvo que destroza los pulmones y con jornadas que no respetan edad. Las viudas jóvenes son parte del paisaje de los pueblos mineros.
Pedir a la Virgen que vuelvan todos a casa es justo. Pero quien reza esta petición desde la ciudad, usando teléfonos y joyas hechos con esos metales, también tiene algo que preguntarse: cuánto vale la vida del que baja, y si estamos dispuestos a pagar un poco más para que la cuiden.
Petición
Cuida a los mineros y a sus familias;
que vuelvan todos a su casa.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Nuestra Señora de Copacabana, patrona de Bolivia:
ruega por este pueblo tuyo,
por los que trabajan la tierra y bajan a la mina,
y por los que están lejos de casa.
Amén.
Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.