Día 3 de 9
Tercer día — El lago y la altura
Oración de todos los días
Virgen de Copacabana,
madre de Bolivia:
tú saliste de las manos tercas de un hombre
al que nadie le tenía fe.Dame esa terquedad buena
para seguir intentando lo que tengo que hacer.
Amén.Lectura del día
1 Cántico gradual. 2 Alcé mis ojos hacia los montes de Jerusdén, de donde me ha de venir el socorro. 3 Mi socorro viene del Señor que crió el cielo y la tierra. 4 No permitirá que resbalen tus pies, ¡oh alma mía!, ni se adormecerá aquel que te está guardando. 5 No por cierto, no se adormecerá, ni dormirá el que guarda a Israel. 6 El Señor es el que te custodia: el Señor está a tu lado para defenderte. 7 Ni de día el sol te quemará, ni de noche te dañará la luna. 8 El Señor te preservará de todo mal. Guardará el Señor tu alma.
Meditación del día 3
Su casa está a 3.800 metros, donde cuesta respirar y la tierra da poco. La fe del altiplano está hecha de aguante.
«Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio?». Este salmo lo rezaban los peregrinos que subían a Jerusalén, cansados del camino. Tiene sentido rezarlo en el altiplano, donde los montes no son paisaje sino frío, viento y una altura que le roba el aire al que llega de abajo.
El salmo no dice que el camino sea fácil. Dice que el que guarda no se duerme, que el sol de día y la luna de noche no van a acabar con el caminante. Es una oración de gente que sabe lo que es la helada sobre la cosecha, la sequía que deja sin agua a la comunidad, el pasto que no alcanza para las llamas.
Por eso la fe del altiplano es una fe de aguante, y no conviene romantizarla. Que alguien soporte la dureza no quiere decir que deba soportarla sin ayuda. Rezar por los que viven en lugares difíciles incluye exigir agua potable, caminos y escuelas para ellos, no solo admirar su resistencia desde lejos.
Petición
Por los que viven donde la vida es dura:
el altiplano, la mina, el campo sin agua.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Nuestra Señora de Copacabana, patrona de Bolivia:
ruega por este pueblo tuyo,
por los que trabajan la tierra y bajan a la mina,
y por los que están lejos de casa.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.