Día 8 de 9
Octavo día — Los colores que volvieron
Oración de todos los días
Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá,
patrona de Colombia:
tú te apareciste en un lienzo roto y gastado.Renueva lo que en mí está desteñido:
la fe, el cariño, las ganas de trabajar.Madre mía, ruega por este país y por mi casa.
Amén.Lectura del día
26 Decía asimismo: El reino de Dios viene a ser a manera de un hombre que siembra su heredad; 27 y ya duerma, o vele, noche y día el grano va brotando y creciendo sin que el hombre lo advierta. 28 Porque la tierra de suyo produce primero el trigo en hierba, luego la espiga, y por último el grano lleno en la espiga. 29 Y después que está el fruto maduro, inmediatamente se le echa la hoz, porque llegó ya el tiempo de la siega. Del grano de mostaza
Meditación del día 8
La tradición dice que el cuadro recuperó su color en un momento. A veces la vida cambia así; casi siempre, despacio.
Jesús compara el Reino con una semilla que crece de noche y de día, mientras el sembrador duerme o se levanta, sin que él sepa cómo. Primero el tallo, luego la espiga, luego el grano lleno. No hay atajo.
La tradición de Chiquinquirá habla de un cambio repentino: un cuadro que en un instante recupera sus colores. Es hermoso, y quizás por eso consuela tanto. Pero la mayoría de las cosas que de verdad cambian en una vida lo hacen como la semilla: un hijo que deja la droga después de varias recaídas, un duelo que se vuelve soportable al cabo de años, una relación que se repara conversación tras conversación.
La esperanza cristiana no consiste en esperar el milagro instantáneo, sino en confiar en que algo crece aunque no lo veas. Eso pide paciencia con los demás y con uno mismo. Hoy mira algo que lleva tiempo cambiando en tu vida, aunque sea muy poco, y reconoce que ya no está como estaba.
Petición
Dame esperanza en lo que cambia despacio
y paciencia con lo que no cambia todavía.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá,
patrona de Colombia:
ruega por nosotros ahora y siempre.Que tu lienzo renovado nos recuerde
que nada está tan roto que Dios no pueda rehacerlo.
Amén.
Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.