Día 7 de 9

Séptimo día — Por la familia dividida

  1. Oración de todos los días

    Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá,
    patrona de Colombia:
    tú te apareciste en un lienzo roto y gastado.

    Renueva lo que en mí está desteñido:
    la fe, el cariño, las ganas de trabajar.

    Madre mía, ruega por este país y por mi casa.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Génesis 45,1-5

    1 Ya no podía José contenerse más, en presencia como estaba de mucha gente: por lo que mandó que todos se retirasen, para que ningún extraño asistiese al mutuo reconocimiento. 2 Y luego prorrumpió en llanto a voz en grito, que oyeron los egipcios y toda la familia de Faraón. 3 En seguida dijo a sus hermanos: Yo soy José. ¿Y vive todavía mi padre? No podían sus hermanos responderle a causa de su grande terror y espanto. 4 Mas él, con semblante apacible: Llegaos a mí, les dijo; y habiéndose ellos acercado, añadió: Yo soy José vuestro hermano, a quien vendisteis para ser traído a Egipto. 5 No temáis, ni os desconsoléis por haberme vendido para estas regiones: porque por vuestro bien dispuso Dios que viniese yo antes que vosotros a Egipto.
  3. Meditación del día 7

    Casi toda familia colombiana tiene gente afuera o gente que no se habla. Restaurar también es eso.

    José no puede contenerse más: manda salir a todos, llora tan fuerte que lo oyen desde fuera y les dice a sus hermanos: yo soy José, el que ustedes vendieron. Habían pasado años, había habido traición, cárcel, hambre. Y aun así la familia vuelve a sentarse junta.

    La reconciliación de José no es ingenua. Primero pone a prueba a sus hermanos, ve si han cambiado, y solo entonces se descubre. No le pide a nadie que olvide; nombra lo que hicieron y aun así abre la puerta.

    Muchas familias colombianas tienen gente afuera, en España, en Estados Unidos, en Chile, y gente que no se habla desde hace años por una herencia, un insulto o una deuda. Hay heridas que se pueden cerrar y otras en que lo sano es poner distancia, sobre todo si hubo maltrato. Pero muchas veces lo que falta es solo que alguien dé el primer paso. Piensa a quién podrías escribirle hoy, sin pedirle cuentas.

  4. Petición

    Madre, junta lo que se rompió en mi familia,
    y empieza por lo que depende de mí.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá,
    patrona de Colombia:
    ruega por nosotros ahora y siempre.

    Que tu lienzo renovado nos recuerde
    que nada está tan roto que Dios no pueda rehacerlo.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.