Día 8 de 9

Octavo día — La familia reunida

  1. Oración de todos los días

    Virgen de Caacupé, Virgencita azul,
    madre del Paraguay:
    aquí estoy con lo que traigo.

    Tú naciste de una promesa hecha en el miedo.
    Ayúdame a cumplir las mías
    y a no olvidar lo que prometí cuando tuve miedo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Génesis 33,1-4

    1 Y alzando después Jacob los ojos, vio venir a Esaú y con él los cuatrocientos hombres; y dividió los hijos de Lía, y los de Raquel, y de las dos siervas; 2 y puso delante a entrambas esclavas y a sus hijos; a Lía y a los suyos en medio; pero a Raquel y a José los postreros. 3 Él mismo, adelantándose, se postró siete veces en tierra, haciendo reverencias, mientras se acercaba su hermano. 4 Entonces Esaú, corriendo al encuentro de su hermano, le abrazó, y estrechándose con su cuello y besándole, echó a llorar.
  3. Meditación del día 8

    Su fiesta reúne familias que solo se ven ese día del año.

    Jacob había engañado a su hermano Esaú y llevaba veinte años huyendo de él. Cuando se entera de que viene a su encuentro, se prepara para lo peor. Pero Esaú corre, lo abraza, se le echa al cuello y lloran los dos. Lo que estaba duro entre ellos se ablandó en un momento que nadie esperaba.

    La fiesta de Caacupé es de las que reúnen a la familia: llegan los que viven en Buenos Aires, en la capital, en el interior; se comparte la chipa y se ponen al día. Y con la familia reunida salen también las heridas: la herencia mal repartida, el hermano que no ayudó con los padres, la palabra que nadie olvidó.

    No todas las reconciliaciones son posibles ni deben forzarse; cuando ha habido violencia, protegerse no es falta de perdón. Pero muchas distancias familiares se sostienen solo por orgullo y por costumbre. Quizá hoy te toque hacer como Esaú y dar el primer paso, o como Jacob y presentarte sabiendo que te equivocaste.

  4. Petición

    Junta a mi familia, Madre,
    y ablanda lo que entre nosotros está duro.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen de los Milagros de Caacupé,
    madre del pueblo paraguayo:
    ruega por nosotros ahora y siempre.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.