Día 2 de 9

Segundo día — La madera del árbol

  1. Oración de todos los días

    Virgen de Caacupé, Virgencita azul,
    madre del Paraguay:
    aquí estoy con lo que traigo.

    Tú naciste de una promesa hecha en el miedo.
    Ayúdame a cumplir las mías
    y a no olvidar lo que prometí cuando tuve miedo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Jeremías 18,1-6

    1 Orden dada a Jeremías por el Señor, diciendo: 2 Anda y baja a casa de un alfarero, y allí oirás mis palabras. 3 Bajé, pues, a casa de un alfarero, y hallé que estaba trajabando sobre la rueda. 4 Y la vasija de barro que estaba haciendo se deshizo entre sus manos; y al instante volvió a formar del mismo barro otra vasija a la que dio la forma que le plugo. 5 Entonces me habló el Señor, y dijo: 6 ¿Por ventura no podré hacer Yo con vosotros, ¡oh casa de Israel!, como ha hecho este alfarero, dice el Señor?. Sabed que lo que es barro en manos del alfarero, eso sois vosotros en mi mano, ¡oh casa de Israel!
  3. Meditación del día 2

    La imagen salió del mismo árbol que lo escondió. Dios trabaja con el material que hay a mano.

    Jeremías baja a la casa del alfarero y ve que una vasija se le estropea entre las manos. El hombre no tira el barro: lo vuelve a amasar y hace con él otra pieza, la que le parece mejor. Y Dios le dice que así trabaja él con su pueblo.

    Según la tradición, la imagen de Caacupé salió del mismo árbol que había escondido al indio perseguido. No vino de un taller europeo ni de un material noble traído de lejos: salió de la madera del monte paraguayo, de lo que había ahí. Y con eso basta para que miles de personas la sigan visitando.

    Muchas veces esperamos tener otra vida para empezar a hacer algo bueno: más estudios, más dinero, otra familia, otro cuerpo. Mientras tanto, se nos pasan los años. Dios no espera a que el barro sea perfecto. Lo que tienes hoy —tu oficio, tu casa pequeña, tus pocas horas libres, incluso tus fracasos— es material suficiente. Pregúntate qué se puede hacer con eso, no con lo que te falta.

  4. Petición

    Haz algo con lo que tengo,
    que no es mucho pero es lo que hay.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen de los Milagros de Caacupé,
    madre del pueblo paraguayo:
    ruega por nosotros ahora y siempre.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.