Día 1 de 9

Primer día — Subir las escaleras

  1. Oración de todos los días

    Amatxu de Begoña,
    madre de esta villa:
    desde tu colina se ve todo lo nuestro.

    Mira a los que trabajan, a los que ya no trabajan
    y a los que están enfermos en esta casa.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 121,1-9

    1 Cántico gradual. 2 Gran contento tuve cuando se me dijo: Iremos a la casa del Señor. 3 En tus atrios descansarán nuestros pies, ¡oh Jerusalén! 4 Jerusalén, la cual se va edificando como una ciudad, cuyas partes o habitantes están en perfecta y mutua unión. 5 Allá subirán las tribus, todas las tribus del Señor, según la ordenanza dada a Israel, para tributar alabanzas al Señor. 6 Allí se establecerán los tribunales para ejercer la justicia, el trono para la casa de David. 7 Pedid a Dios los bienes de la paz para Jerusalén, y decid: Vivan en la abundancia los que te aman, ¡oh ciudad santa! 8 Reine la paz dentro de tus muros, y la abundancia en tus torres. 9 Por amor de mis hermanos, y de mis prójimos, he pedido yo la paz y prosperidad para ti.
  3. Meditación del día 1

    A Begoña se sube. Casi toda oración de verdad tiene algo de cuesta arriba.

    Es uno de los cantos de subida: lo rezaban los peregrinos que llegaban a Jerusalén después de días de camino, con los pies cansados y la alegría de ver por fin la ciudad. «Qué alegría cuando me dijeron: vamos a la casa del Señor». Y enseguida el salmo se convierte en petición por la paz de la ciudad y por los hermanos. Subir al templo no aparta de los demás: te devuelve a ellos.

    A Begoña se sube a pie, por las escaleras de Mallona desde el Casco Viejo, y hay quien las hace cada semana para cumplir una promesa o simplemente para sentarse un rato con la Amatxu. A mitad de cuesta uno resopla. Esa es una buena imagen de la oración seria: no siempre es descanso, a veces es esfuerzo. Las cuestas de estos días pueden ser muy concretas: una hipoteca, un hijo adolescente, un padre que ya no te reconoce. No le pidas a ella que las aplane todas. Pídele aliento para el siguiente tramo, y alguien con quien subirlo.

  4. Petición

    Madre, dame aliento para las cuestas de estos días.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Amatxu de Begoña,
    madre de Bizkaia:
    ruega por nosotros,
    por los que trabajan y por los que sufren.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.