Día 6 de 9
Sexto día — Las cruces de mayo
Oración de todos los días
Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos,
porque por tu santa cruz redimiste al mundo.Señor, de lo peor que le hicieron a un hombre
sacaste la salvación de todos.
Haz algo parecido con lo mío.
Amén.Lectura del día
1 Entonces la región desierta e intransitable se alegrará; y saltará de gozo la soledad, y florecerá como lirio; 2 fructificará copiosamente, y se regocijará llena de alborozo, y entonará himnos; se le ha dado a ella la gala del Líbano, la hermosura del Carmelo y de Sarón; éstos (sus habitantes) verán la gloria del Señor, y la grandeza de nuestro Dios. 3 Esforzad, ¡oh ministros del Señor!, las manos flojas, y robusteced las rodillas débiles; 4 decid a los pusilánimes: Buen ánimo, y no temáis; mirad a vuestro Dios, que viene a ejecutar una justa venganza, Dios mismo en persona vendrá, y os salvará.
Meditación del día 6
En muchos pueblos se adorna la cruz con flores. Se puede celebrar sin negar el dolor.
Isaías anuncia que la tierra desierta se alegrará y florecerá como un lirio. Pero en el mismo poema se dirige a gente con las manos flojas y las rodillas débiles, a los pusilánimes. La alegría que promete no niega el miedo: llega en medio de él.
En muchos pueblos de España y de América, el 3 de mayo se adornan las cruces con flores en las plazas, en las esquinas y en los patios. Es una costumbre antigua, ligada a la memoria del hallazgo de la cruz que la tradición atribuye a santa Elena. A primera vista parece una contradicción poner flores sobre un instrumento de tortura. En realidad es una manera muy cristiana de mirar el dolor: sin negarlo, pero sin dejar que tenga la última palabra.
Tú también puedes poner flores en lo que duele. Celebrar el cumpleaños de alguien que está enfermo, preparar una comida bonita en una casa donde hay luto, llevar algo alegre a un hospital. No es frivolidad ni negación. Es creer, como Isaías, que hasta el desierto puede florecer, y que la cruz no es el final de la historia.
Petición
Que sepa poner flores en lo que duele.
Amén.Oración final
Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos,
porque por tu santa cruz redimiste al mundo.Salve, cruz santa,
única esperanza nuestra:
danos fuerza en la prueba
y paz en la hora de la muerte.
Amén.
Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.