Día 7 de 9
Séptimo día — Por los moribundos
Oración de todos los días
Preciosísima Sangre de Cristo,
derramada por todos:acuérdate de los que hoy sangran,
de los que mueren violentamente
y de los que dan su vida por otros.
Amén.Lectura del día
39 Y uno de los ladrones que estaban crucificados blasfemaba contra Jesús, diciendo: Si Tú eres el Cristo, sálvate a Ti mismo y a nosotros. 40 Mas el otro le reprendía, diciendo: ¡Cómo!, ¿ni aun tú temes a Dios, estando, como estás, en el mismo suplicio? 41 Nosotros, a la verdad, estamos en él justamente, pues pagamos la pena merecida por nuestros delitos: pero Éste ningún mal ha hecho. 42 Decía después a Jesús: Señor, acuérdate de mí cuando hayas llegado a tu reino. 43 Y Jesús le dijo: En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. SAN LUCAS Muerte de Jesús
Meditación del día 7
Esta devoción se ha rezado siempre por los que están en la agonía.
Junto a Jesús crucifican a dos delincuentes. Uno se burla. El otro reconoce que ellos están ahí con justicia, pero que Jesús no ha hecho nada malo, y le pide solo que se acuerde de él. La respuesta es la promesa más inmediata del Evangelio: hoy estarás conmigo en el paraíso.
Esta devoción se ha rezado siempre a la cabecera de los moribundos, y este pasaje explica por qué. Ese hombre no tenía nada que ofrecer, ni tiempo para enmendarse, ni obras buenas que presentar. Solo una petición sincera en el último momento. Y bastó.
Morir hoy suele ocurrir lejos de casa, en una unidad de cuidados intensivos, entre máquinas, a veces sin que nadie pueda entrar. Pero también hay quien muere en casa con la familia, o solo en una calle. Si tienes a alguien cerca de la muerte, no tengas miedo de hablarle de Dios, de tomarle la mano, de llamar a un sacerdote si es creyente. Los cuidados paliativos para aliviar el dolor también son caridad. Y reza hoy por todos los que, en este momento, están dando el último respiro.
Petición
Asiste a los que hoy se están muriendo.
Amén.Oración final
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.Preciosísima Sangre de Cristo,
derramada por nosotros:
sálvanos y sana a los que hoy sangran.
Amén.
Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.