Día 7 de 9

Séptimo día — Por los moribundos

  1. Oración de todos los días

    Preciosísima Sangre de Cristo,
    derramada por todos:

    acuérdate de los que hoy sangran,
    de los que mueren violentamente
    y de los que dan su vida por otros.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 23,39-43

    39 Y uno de los ladrones que estaban crucificados blasfemaba contra Jesús, diciendo: Si Tú eres el Cristo, sálvate a Ti mismo y a nosotros. 40 Mas el otro le reprendía, diciendo: ¡Cómo!, ¿ni aun tú temes a Dios, estando, como estás, en el mismo suplicio? 41 Nosotros, a la verdad, estamos en él justamente, pues pagamos la pena merecida por nuestros delitos: pero Éste ningún mal ha hecho. 42 Decía después a Jesús: Señor, acuérdate de mí cuando hayas llegado a tu reino. 43 Y Jesús le dijo: En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. SAN LUCAS Muerte de Jesús
  3. Meditación del día 7

    Esta devoción se ha rezado siempre por los que están en la agonía.

    Junto a Jesús crucifican a dos delincuentes. Uno se burla. El otro reconoce que ellos están ahí con justicia, pero que Jesús no ha hecho nada malo, y le pide solo que se acuerde de él. La respuesta es la promesa más inmediata del Evangelio: hoy estarás conmigo en el paraíso.

    Esta devoción se ha rezado siempre a la cabecera de los moribundos, y este pasaje explica por qué. Ese hombre no tenía nada que ofrecer, ni tiempo para enmendarse, ni obras buenas que presentar. Solo una petición sincera en el último momento. Y bastó.

    Morir hoy suele ocurrir lejos de casa, en una unidad de cuidados intensivos, entre máquinas, a veces sin que nadie pueda entrar. Pero también hay quien muere en casa con la familia, o solo en una calle. Si tienes a alguien cerca de la muerte, no tengas miedo de hablarle de Dios, de tomarle la mano, de llamar a un sacerdote si es creyente. Los cuidados paliativos para aliviar el dolor también son caridad. Y reza hoy por todos los que, en este momento, están dando el último respiro.

  4. Petición

    Asiste a los que hoy se están muriendo.
    Amén.

  5. Oración final

    Sangre de Cristo, embriágame.
    Agua del costado de Cristo, lávame.
    Pasión de Cristo, confórtame.

    Preciosísima Sangre de Cristo,
    derramada por nosotros:
    sálvanos y sana a los que hoy sangran.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.