Día 8 de 9

Octavo día — Camino del Adviento

  1. Oración de todos los días

    Bendita sea tu pureza
    y eternamente lo sea,
    pues todo un Dios se recrea
    en tan graciosa belleza.

    A ti, celestial princesa,
    Virgen sagrada María,
    te ofrezco en este día
    alma, vida y corazón.
    Mírame con compasión,
    no me dejes, Madre mía.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Isaías 7,10-14

    10 Y habló de nuevo el Señor a Acaz, diciendo: 11 pide a tu gusto al Señor tu Dios una señal, o prodigio, sea del profundo del infierno, sea de arriba en lo más alto del cielo. 12 Y respondió Acaz: No pediré tal, por no tentar al Señor. 13 Entonces dijo Isaías: Oye, pues, tú ahora, ¡oh prosapia de David!: ¿Acaso os parece poco el hacer agravio a los hombres, que osáis también hacerle a mi Dios? 14 Por lo tanto, el mismo Señor os dará la señal: sabed que UNA VIRGEN CONCEBIRÁ Y PARIRÁ UN HIJO, y su nombre será Emmanuel, o Dios con nosotros.
  3. Meditación del día 8

    Estamos en Adviento y ella es la primera que esperó a Jesús. Nadie mejor para acompañar esta espera.

    El rey Acaz tiene miedo: dos reinos vecinos lo amenazan y él ya ha decidido buscar protección en una potencia extranjera. Por eso, cuando el profeta le ofrece pedir una señal, se escuda en una frase piadosa: «no tentaré al Señor». Suena religioso y es una evasiva. No quiere que Dios se meta en sus planes. Aun así recibe la señal: una virgen concebirá y dará a luz un hijo llamado Emmanuel, Dios con nosotros. Los cristianos han leído siempre en esa promesa el anuncio de María.

    El Adviento sirve para no ser Acaz. Diciembre en las ciudades es una carrera de compras, deudas con tarjeta, cenas de empresa y agotamiento, y es muy fácil cumplir con lo religioso por fuera mientras por dentro todo queda igual. María esperó de otra manera: con el cuerpo, con nueve meses de cambios reales. Elige una cosa que quieras tener arreglada por dentro antes del 24 —una conversación pendiente, una deuda con alguien, una costumbre que te está haciendo daño— y empieza esta semana.

  4. Petición

    Prepárame para la Navidad:
    que no llegue solo con regalos comprados
    sino con algo arreglado por dentro.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Oh María, concebida sin pecado,
    ruega por nosotros que recurrimos a ti.

    Virgen Inmaculada, patrona nuestra,
    alcánzanos un corazón limpio
    y la constancia de empezar otra vez cada día.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.