Día 7 de 9
Séptimo día — Refugio de los pecadores
Oración de todos los días
Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.A ti, celestial princesa,
Virgen sagrada María,
te ofrezco en este día
alma, vida y corazón.
Mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía.
Amén.Lectura del día
8 Y habiendo oído la voz del Señor Dios que se paseaba en el paraíso al tiempo que se levanta el aire después de mediodía, escondióse Adán con su mujer de la vista del Señor Dios en medio de los árboles del paraíso. 9 . Entonces el Señor Dios llamó a Adán y díjole: ¿Dónde estás?. 10 El cual respondió: He oído tu voz en el paraíso: y he temido y llenádome de vergüenza porque estoy desnudo, y así, me he escondido. 11 Replicóle: Pues ¿quién te ha hecho advertir que estás desnudo, sino el haber comido del fruto de que yo te había vedado que comieses? 12 Respondió Adán: La mujer que tú me diste por compañera, me ha dado del fruto de aquel árbol, y le he comido. 13 Y dijo el Señor Dios a la mujer: ¿Por qué has hecho tú esto? La cual respondió: La serpiente me ha engañado, y le he comido. 14 Dijo entonces el Señor Dios a la serpiente: Por cuanto hiciste esto, maldita tú eres o seas entre todos los animales y bestias de la tierra: andarás arrastrándote sobre tu pecho, y tierra comerás todos los días de tu vida. 15 Yo pondré enemistades entre ti y la mujer, y entre tu raza y la descendencia suya: ella quebrantará tu cabeza, y tú andarás acechando a su calcañar.
Meditación del día 7
Es el título más consolador de las letanías: no se espanta de nadie.
Lo primero que hace el ser humano después de fallar es esconderse. Lo segundo, echarle la culpa a otro: Adán a la mujer, la mujer a la serpiente. Y lo primero que hace Dios es salir a buscar: «¿Dónde estás?». No llega con la sentencia, llega con una pregunta. Al final del pasaje aparece la promesa de una mujer y una descendencia que pisará la cabeza del mal; la tradición cristiana ha leído ahí a María.
«Refugio de los pecadores» significa que no tienes que esconderte detrás de los árboles. La vergüenza sirve para darse cuenta, pero si se queda a vivir dentro te paraliza y te aleja justo de quien te puede levantar. Y cuidado con la otra mitad del relato: culpar a otros es el reflejo más antiguo del mundo. Si hoy vas a llevarle a ella algo de lo que te avergüenzas, llévalo entero, sin «es que él empezó». Una madre sabe distinguir una excusa de una confesión, y recibe mejor la segunda.
Petición
Madre, no te apartes de mí por lo que soy;
lleva mi vergüenza a tu Hijo.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Oh María, concebida sin pecado,
ruega por nosotros que recurrimos a ti.Virgen Inmaculada, patrona nuestra,
alcánzanos un corazón limpio
y la constancia de empezar otra vez cada día.
Amén.
Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.