Día 3 de 9

Tercer día — La pureza que no es remilgo

  1. Oración de todos los días

    Bendita sea tu pureza
    y eternamente lo sea,
    pues todo un Dios se recrea
    en tan graciosa belleza.

    A ti, celestial princesa,
    Virgen sagrada María,
    te ofrezco en este día
    alma, vida y corazón.
    Mírame con compasión,
    no me dejes, Madre mía.
    Amén.

  2. Meditación del día 3

    Ser limpio de corazón no es tenerle miedo al cuerpo: es no usar a nadie, ni con la mirada.

  3. Petición

    Dame limpieza de corazón:
    que no use a las personas
    ni las mire como se mira una cosa.
    Amén.

  4. Oración final

    Dios te salve, María…

    Oh María, concebida sin pecado,
    ruega por nosotros que recurrimos a ti.

    Virgen Inmaculada, patrona nuestra,
    alcánzanos un corazón limpio
    y la constancia de empezar otra vez cada día.
    Amén.

Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.