Día 5 de 9

Quinto día — Por los que se fueron a la isla grande

  1. Oración de todos los días

    Nuestra Señora de la Divina Providencia:
    tu Hijo duerme tranquilo en tus brazos
    sin saber de qué van a comer mañana.

    Dame esa clase de sueño.
    Provee lo de hoy, que es lo que necesito hoy.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 136,1-6

    1 Salmo de David, para Jeremías. 2 En las márgenes de los ríos del país de Babilonia, allí nos sentábamos, y nos poníamos a llorar, acordándonos de ti, ¡oh Sión! 3 Allí colgamos de los sauces nuestros músicos instrumentos. 4 Los mismos que nos habían llevado esclavos, nos pedían que les cantásemos nuestros cánticos; los que nos habían arrebatado de nuestra patria, decían: Cantadnos algún himno de los que cantabais en Sión. 5 ¿Cómo hemos de cantar los cánticos del Señor (les respondimos) en tierra extraña? 6 ¡Ah! Si me olvidare yo de ti, ¡oh Jerusalén!, entregada sea al olvido, seca quede mi mano diestra.
  3. Meditación del día 5

    Media familia boricua vive en Nueva York, Orlando o Chicago. Se vuelve de visita y se echa de menos todo el año.

    «¿Cómo hemos de cantar los cánticos del Señor en tierra extraña?». El salmo nace del exilio de Babilonia: gente arrancada de su tierra que cuelga las arpas en los árboles porque no le salen las canciones. Y aun así, hace una promesa: no olvidarse de Jerusalén.

    Hoy viven más puertorriqueños fuera de la isla que dentro. Se fueron a Nueva York, a la Florida, a Chicago, a Pensilvania, a trabajar, a estudiar o huyendo de la crisis. Muchos llevaron consigo a la Virgen de la Providencia y la siguen celebrando en parroquias de allá. Y en la isla se quedaron padres y abuelos que hablan con los nietos por videollamada.

    Si tú eres de los que se fueron, de cualquier país, sabes lo que es tener la vida partida: no estar del todo aquí ni del todo allá. Si eres de los que se quedaron, conoces la casa vacía en Navidad. Ninguna de las dos cosas es falta de amor. Hoy reza por las dos orillas, y llama a alguien de la otra antes de que acabe el día.

  4. Petición

    Cuida a los que están allá
    y a los abuelos que se quedaron acá.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Nuestra Señora de la Divina Providencia,
    patrona de Puerto Rico:
    ruega por nosotros,
    y que no nos falte el pan ni la esperanza.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.