Día 5 de 9

Quinto día — Por los que se han separado de la Iglesia

  1. Oración de todos los días

    Jesús, confío en ti.

    Eterno Padre, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre,
    el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo,
    nuestro Señor Jesucristo,
    como propiciación de nuestros pecados
    y los del mundo entero.

    Por su dolorosa Pasión,
    ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 15,4-7

    4 ¿Quién hay de vosotros que teniendo cien ovejas, y habiendo perdido una de ellas, no deje las noventa y nueve en la dehesa, y no vaya en busca de la que se perdió, hasta encontrarla? 5 En hallándola, se la pone sobre los hombros muy gozoso: 6 y llegado a casa, convoca a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Regocijaos conmigo, porque he hallado la oveja mía que se me había perdido. 7 Os digo que a este modo habrá más fiesta en el cielo por un pecador SAN LUCAS que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de penitencia.
  3. Meditación del día 5

    Por los que se fueron: unos por una herida, otros por costumbre. Se reza por ellos sin llevar la cuenta de quién tuvo razón.

    El pastor de la parábola no se queda en el redil esperando a que la oveja vuelva sola y pida perdón. Sale a buscarla, se la carga al hombro y hace fiesta. No le pregunta por qué se fue ni le echa en cara el camino que tomó.

    Muchos de los que se separaron de la Iglesia tienen motivos serios. Los trataron mal en un despacho parroquial cuando fueron a bautizar a un hijo. Se divorciaron y sintieron que sobraban. Sufrieron un abuso o vieron cómo se tapaba. Otros simplemente se fueron alejando, sin pelea, porque la misa dejó de decirles algo. Meter a todos en el mismo saco de «los que abandonaron la fe» es injusto.

    Rezar por ellos empieza por no juzgarlos. Si en tu familia hay alguien que se fue, no conviertas cada almuerzo en un sermón. Escucha lo que le pasó. A veces la puerta que hay que abrir no es la de ellos, sino la de una comunidad que tiene que pedir perdón antes de pedir que vuelvan.

  4. Petición

    Jesús, a los que se fueron dolidos
    ábreles una puerta que no les pida explicaciones.
    Ten misericordia de ellos y del mundo entero.
    Amén.

  5. Oración final

    Jesús, confío en ti.

    Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal,
    ten piedad de nosotros y del mundo entero.
    (tres veces)

    Eterno Padre, mira con ojos de misericordia
    a esta gente por la que hoy he rezado.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.