Día 6 de 9

Sexto día — Por los niños y los sencillos

  1. Oración de todos los días

    Jesús, confío en ti.

    Eterno Padre, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre,
    el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo,
    nuestro Señor Jesucristo,
    como propiciación de nuestros pecados
    y los del mundo entero.

    Por su dolorosa Pasión,
    ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Marcos 10,13-16

    13 Como le presentasen unos niños para que los tocase y bendijese, los discípulos reñían a los que venían a presentárselos. 14 Lo que advirtiendo Jesús lo llevó muy a mal, y les dijo: Dejad que vengan a Mí los niños, y no se lo estorbéis; porque de los que se asemejan a ellos es el reino de Dios. 15 En verdad os digo que quien no recibiere como niño inocente el reino de Dios, no entrará en él. 16 Y estrechándolos entre sus brazos, y poniendo sobre ellos las manos, los bendecía. Vocación de un joven rico
  3. Meditación del día 6

    Por los niños y por los que no tienen defensa: los enfermos, los que no entienden lo que les pasa, los que dependen de otros para todo.

    Los discípulos creían que estaban protegiendo a Jesús de una molestia. Los niños hacen ruido, interrumpen, no entienden los discursos. Jesús se enfada, y el evangelio lo dice así, con todas las letras: le pareció mal. Después los abraza y les impone las manos.

    Ese enfado vale para todos los que la sociedad aparta porque estorban. El niño con discapacidad al que no admiten en el colegio. El abuelo con demencia que repite la misma pregunta diez veces. La persona con una enfermedad mental que nadie quiere de vecino. Los que dependen de otros hasta para comer. Para Jesús no son una carga del Reino: son su centro.

    Y cuidado con lo que se dice de los niños. Hay niños que no están a salvo en su propia casa, en el colegio o en la iglesia. Protegerlos no es solo rezar: es creerles cuando hablan, fijarse en las señales y denunciar. Pide hoy por los pequeños, y pide también tener los ojos abiertos.

  4. Petición

    Jesús, guarda a los pequeños
    y a todos los que no pueden defenderse solos.
    Ten misericordia de ellos y del mundo entero.
    Amén.

  5. Oración final

    Jesús, confío en ti.

    Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal,
    ten piedad de nosotros y del mundo entero.
    (tres veces)

    Eterno Padre, mira con ojos de misericordia
    a esta gente por la que hoy he rezado.
    Amén.

Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.