Día 4 de 9

Cuarto día — Por los que no te conocen

  1. Oración de todos los días

    Jesús, confío en ti.

    Eterno Padre, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre,
    el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo,
    nuestro Señor Jesucristo,
    como propiciación de nuestros pecados
    y los del mundo entero.

    Por su dolorosa Pasión,
    ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Hechos de los Apóstoles 17,22-28

    22 Puesto, pues, Pablo en medio del areópago, dijo: Ciudadanos atenienses, echo de ver que sois casi nimios en todas las cosas de religión. 23 Porque al pasar, mirando yo las estatuas de vuestros dioses, he encontrado también un altar con esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Pues ese Dios que vosotros adoráis sin conocerle es el que yo vengo a anunciaros. 24 El Dios que creó al mundo, y todas las cosas contenidas en él, siendo como es el Señor de cielo y tierra, no está encerrado en templos fabricados por hombres, 25 ni necesita del servicio de las manos de los hombres, como si estuviese menesteroso de alguna cosa, antes bien El mismo está dando a todos la vida, y el aliento, y todas las cosas: HECHOS 26 Él es el que de uno solo ha hecho nacer todo el linaje de los hombres, para que habitase la vasta extensión de la tierra, fijando el orden de los tiempos y los límites de la habitación de cada pueblo, 27 queriendo con esto que buscasen a Dios, por si rastreando y como palpando, pudiesen por fortuna hallarle, como quiera que no está lejos de cada uno de nosotros. 28 Porque dentro de Él vivimos, nos movemos, y existimos: y como algunos de vuestros poetas dijeron: Somos del linaje del mismo Dios.
  3. Meditación del día 4

    Por los que no creen y por los que nunca oyeron nada que valiera la pena. No se pide que se convenzan: se pide que reciban misericordia.

    Pablo llega a Atenas, una ciudad llena de templos, y en vez de empezar despreciando a los atenienses, empieza por lo que ya tienen: un altar al dios desconocido. Les dice que ese Dios no está lejos de ninguno, que en él vivimos y nos movemos. No los insulta; los toma en serio.

    Hay mucha gente que no cree porque nunca conoció a un cristiano que valiera la pena. Les hablaron de Dios para meterles miedo, para controlarlos o para pedirles dinero. Otros crecieron sin que nadie les nombrara nada, y viven decentemente, ayudan a sus vecinos, crían bien a sus hijos. No están más lejos de Dios de lo que tú crees; a veces tú estás más lejos de ellos.

    Este día no es para ganar discusiones ni para mandar mensajes de conversión a tus compañeros de trabajo. Es para pedir que la misericordia les llegue por el camino que Dios sepa. Y para revisar si tu manera de vivir la fe acerca o espanta a los que te miran desde fuera.

  4. Petición

    Jesús, acuérdate de los que no te conocen
    y de aquellos a quienes solo les hablaron de ti con dureza.
    Ten misericordia de ellos y del mundo entero.
    Amén.

  5. Oración final

    Jesús, confío en ti.

    Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal,
    ten piedad de nosotros y del mundo entero.
    (tres veces)

    Eterno Padre, mira con ojos de misericordia
    a esta gente por la que hoy he rezado.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.