Día 1 de 9

Primer día — Por toda la humanidad

  1. Oración de todos los días

    Jesús, confío en ti.

    Eterno Padre, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre,
    el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo,
    nuestro Señor Jesucristo,
    como propiciación de nuestros pecados
    y los del mundo entero.

    Por su dolorosa Pasión,
    ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 23,33-38

    33 Llegados que fueron al lugar llamado Calvario, allí le crucificaron; y con Él a los ladrones, uno a la diestra y otro a la izquierda. 34 Entretanto, Jesús decía: Padre mío, perdónales porque no saben lo que hacen. Y ellos, poniéndose a repartir entre sí sus vestidos, los sortearon. 35 El pueblo lo estaba mirando todo, y, a una con él, los príncipes hacían befa de Jesús, diciendo: A otros ha salvado; sálvese, pues, a Sí mismo, si Él es el Cristo, el escogido de Dios. 36 Insultábanle no menos los soldados, los cuales se arrimaban a Él, y presentándole vinagre, 37 le decían: Si tú eres el rey de los judíos, ponte en salvo. 38 Estaba colocado sobre la cabeza de Jesús un letrero, escrito en griego, en latín y en hebreo, que decía: Éste es el Rey de los judíos.
  3. Meditación del día 1

    Se empieza por lo más ancho, el Viernes Santo: la humanidad entera, sin separar a buenos de malos, porque en la cruz no se hizo esa separación.

    Fíjate en el orden de la escena. Mientras lo clavan, mientras se reparten su ropa y se burlan, Jesús pide perdón para ellos. No espera a que se arrepientan ni a que entiendan lo que hacen. Dice justamente eso: que no lo saben. La primera palabra de la cruz no es para los suyos, es para los verdugos.

    Por eso esta novena arranca por todos. Es fácil rezar por la gente que te cae bien, por tu familia, por los de tu parroquia. Cuesta más incluir al que te robó, al político que desprecias, al que le hizo daño a tu hijo. No se trata de fingir que no pasó nada ni de callar lo que hay que denunciar: el perdón no borra la justicia. Se trata de no sacar a nadie de la lista de la misericordia, porque Dios no lo sacó.

    Hoy es Viernes Santo. Mira la cruz y pregúntate a quién has dejado fuera sin darte cuenta. Ese nombre también entra en la oración de hoy.

  4. Petición

    Jesús, hoy te traigo a todos:
    a los que creen y a los que no,
    a los que hacen daño y a los que lo reciben.
    Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
    Amén.

  5. Oración final

    Jesús, confío en ti.

    Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal,
    ten piedad de nosotros y del mundo entero.
    (tres veces)

    Eterno Padre, mira con ojos de misericordia
    a esta gente por la que hoy he rezado.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.