Día 6 de 9
Sexto día — Por nuestros difuntos
Oración de todos los días
Virgen de la Asunción,
llevada al cielo en cuerpo y alma:
recuérdame que mi cuerpo también importa.Cuida el mío, que ya me avisa;
y dame esperanza de lo que no se ve.
Amén.Lectura del día
20 Pero Cristo ha resucitado de entre los muertos, y ha venido a ser como las primicias de los difuntos; 21 porque así como por un hombre vino la muerte, por un hombre debe venir la resurrección de los muertos. 22 Y así como en Adán mueren todos, así en Cristo todos serán vivificados. 23 Mas cada uno por su orden, Cristo el primero; después los que son de Cristo, y que han creído en su venida. 24 En seguida será el fin del mundo; cuando Jesucristo hubiera entregado su reino o Iglesia a su Dios y Padre, cuando habrá destruido todo imperio, y toda potencia, y toda dominación. 25 Entretanto, debe reinar, hasta ponerle el Padre a todos los enemigos debajo de sus pies. 26 Y la muerte será el último enemigo destruido: porque todas las cosas las sujetó Dios debajo de los pies de su Hijo. Mas cuando dice la Escritura:
Meditación del día 6
Esta fiesta es la esperanza de los que ya murieron: lo que pasó con ella nos espera.
Pablo llama a Cristo «primicias de los difuntos»: el primer fruto de una cosecha que viene detrás. Explica que habrá un orden: primero Cristo, después los que son suyos. Y termina con una frase que conviene leer despacio: el último enemigo que será destruido es la muerte.
La Asunción es la señal de que ese orden ya se está cumpliendo. Lo que se dice de María, que fue llevada en cuerpo y alma a la gloria, es lo que se espera para todos los que murieron en Cristo. Por eso esta fiesta es también la de tus difuntos. Piensa en ellos con sus cuerpos concretos: las manos del abuelo, la risa de tu madre, el hermano que murió joven. La fe no te pide que los imagines como espíritus sin cara. Te dice que los volverás a ver como eran, sin las heridas. Hoy puedes nombrarlos uno por uno, y si alguno está enterrado en el pueblo, ir a limpiar su tumba también es oración.
Petición
A nuestros difuntos, Señor, dales la vida
que prometiste en ella.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Virgen Asunta al cielo,
ruega por nosotros
y alcánzanos la esperanza de la resurrección,
cuerpo y alma, como tú.
Amén.
Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.