Día 5 de 9
Quinto día — Volver al pueblo
Oración de todos los días
Virgen de la Asunción,
llevada al cielo en cuerpo y alma:
recuérdame que mi cuerpo también importa.Cuida el mío, que ya me avisa;
y dame esperanza de lo que no se ve.
Amén.Lectura del día
20 Con esta resolución se puso en camino para la casa de su padre. Estando todavía lejos, viole su padre, y enterneciéronsele las entrañas, y corriendo a su encuentro le echó los brazos al cuello, y le dio mil besos. 21 Díjole el hijo: Padre mío, he pecado contra el cielo, y contra ti: ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo. 22 Mas el padre, por respuesta, dijo a sus criados: Presto, traed aquí luego el vestido más precioso que hay en casa, y ponédsele, ponedle un anillo en el dedo, ycalzadle las sandalias: 23 y traed un ternero cebado, matadlo, y comamos, y celebremos un banquete: 24 pues que este hijo mío estaba muerto, y ha resucitado: habíase perdido, y ha sido hallado. Y con eso, dieron principio al banquete.
Meditación del día 5
En agosto vuelve la gente que emigró. Se ven los que faltan y los que ya no están.
El padre ve al hijo de lejos, corre, lo abraza y no le deja terminar el discurso de disculpa que traía preparado. Manda que le pongan ropa nueva, anillo y sandalias, y organiza un banquete. No le pide cuentas en la puerta. La parábola cuenta un regreso, y el regreso es una fiesta.
En agosto vuelven a los pueblos los que se fueron a la ciudad o al extranjero. Llegan con los hijos que ya hablan con otro acento, con coches que impresionan o con historias de trabajos duros que no cuentan. Encuentran casas cerradas, padres más viejos, tumbas nuevas. A veces también reproches: por qué no vienes más, por qué no llamas. Esta fiesta pide casas abiertas, como la del padre de la parábola, sin cobrar en la puerta los años de ausencia. Y pide acordarte de los que no pueden volver: los que no tienen papeles, los que no tienen dinero para el pasaje, los que tienen la casa del pueblo en ruinas.
Petición
Que los que vuelven encuentren su casa abierta,
y los que no pueden volver, consuelo.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Virgen Asunta al cielo,
ruega por nosotros
y alcánzanos la esperanza de la resurrección,
cuerpo y alma, como tú.
Amén.
Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.