Día 2 de 9
Segundo día — Por los que envejecen
Oración de todos los días
Virgen de la Asunción,
llevada al cielo en cuerpo y alma:
recuérdame que mi cuerpo también importa.Cuida el mío, que ya me avisa;
y dame esperanza de lo que no se ve.
Amén.Lectura del día
14 estando ciertos de que quien resucitó a Jesús, nos resucitará también a nosotros con Jesús, y nos colocará con vosotros en su gloria. 15 Pues todas las cosas que pasan en nosotros se hacen por causa de vosotros, a fin de que la gracia esparcida con abundancia sirva a aumentar la gloria de Dios por medio de las acciones de gracias que le tributarán muchos. 16 Por lo cual no desmayamos; antes, aunque en nosotros el hombre exterior se vaya desmoronando, el interior se va renovando de día en día. 17 Porque las aflicciones, tan breves y tan ligeras de la vida presente, nos producen el eterno peso de una sublime e incomparable gloria, 18 y así, no ponemos nosotros la mira en las cosas visibles, sino en las invisibles. Porque las que se ven, son transitorias; mas las que no se ven, son eternas.
Meditación del día 2
Envejecer es ver al cuerpo perder cosas. La Asunción dice que no se pierden para siempre.
«Aunque en nosotros el hombre exterior se vaya desmoronando, el interior se va renovando de día en día.» Pablo escribe esto cuando ya ha recibido palizas, naufragios y años de viajes, y sabe que su cuerpo no es el de antes. No niega el desgaste. Dice que hay algo que crece mientras lo de fuera se gasta.
Envejecer es una cadena de pérdidas pequeñas: las escaleras cuestan, la vista se nubla, se olvidan nombres, hay que dejar de conducir. Para los mayores de tu casa cada una de esas renuncias es un duelo, aunque lo cuenten con humor. La Asunción les dice que su cuerpo no va camino de la nada: lo que pierden no se pierde para siempre. A ti te toca otra cosa: paciencia. No hablarles como a niños, no decidir por ellos lo que todavía pueden decidir, no tener prisa cuando tardan en contar algo. Y dejarles hacer lo que aún pueden hacer, aunque lo hagan despacio y tú lo harías antes.
Petición
Da esperanza a los mayores de mi familia
y paciencia con lo que ya no pueden.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Virgen Asunta al cielo,
ruega por nosotros
y alcánzanos la esperanza de la resurrección,
cuerpo y alma, como tú.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.