Día 1 de 9

Primer día — El cuerpo también se salva

  1. Oración de todos los días

    Virgen de la Asunción,
    llevada al cielo en cuerpo y alma:
    recuérdame que mi cuerpo también importa.

    Cuida el mío, que ya me avisa;
    y dame esperanza de lo que no se ve.
    Amén.

  2. Meditación del día 1

    La fe cristiana no desprecia el cuerpo: espera su resurrección. Eso cambia cómo se trata al propio y al de los demás.

  3. Petición

    Enséñame a cuidar mi cuerpo sin idolatrarlo
    y a respetar el de los demás.
    Amén.

  4. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen Asunta al cielo,
    ruega por nosotros
    y alcánzanos la esperanza de la resurrección,
    cuerpo y alma, como tú.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.