Isaías 40
1 Consuélate, ¡oh pueblo mío!, consuélate, dice vuestro Dios. ✦Significado Co. 2, 16; Sb. 9, 13
2 Habladle al corazón a Jerusalén, alentadla, pues se acabó su aflicción; está perdonada su maldad; ha recibido de la mano del Señor el doble por todos sus pecados.
3 Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor; enderezad en la soledad las sendas de nuestro Dios. ISAÍAS
4 Todo el valle ha de ser alzado, y todo monte y cerro abatido; y los caminos torcidos se harán rectos, y los ásperos llanos.
5 Entonces se manifestará la gloria del Señor, y verán a una todos los hombres que la boca del Señor Dios es la que ha hablado.
6 Oí una voz que me decía: Clama. Yo respondí: ¿Qué es lo que he de clamar? Clama, dijo, que toda carne es heno, y toda su gloría como la flor del prado.
7 Se seca el heno y la flor cae, así que se dirige contra él el soplo del Señor... Verdaderamente que es como heno todo hombre.
8 Secóse el heno, y cayó la flor; mas la palabra del Señor nuestro dura eternamente.
9 Súbete sobre un alto monte tú que anuncias buenas nuevas a Sión; alza esforzadamente tu voz, ¡oh, tú que evangelizas a Jerusalén; álzala y no temas. Di a las ciudades de Judá: He aquí a vuestro Dios:
10 he aquí que viene el Señor Dios con infinito poder, y dominará con la fuerza, de su brazo; lleva consigo su recompensa para los que le sigan, y tiene a la vista su obra.
11 Como un pastor, apacentará su rebaño, recogerá con su brazo los corderillos; los tomará en su seno, y llevará él mismo las ovejas recién paridas.
12 ¿Quién es aquel que ha metido las aguas del océano en el hueco de la palma de su mano, y, extendiendo ésta, ha pesado los cielos? ¿Quién es el que con sólo tres dedos sostiene la mole de la tierra, y pesa los montes, y los collados como en una balanza?.
13 ¿Quién ayudó al espíritu del Señor? ¿O quién fue su consejero, o le comunicó alguna idea?
14 ¿A quién llamó Él, mostrádole la senda de la justicia, o comunicádole la ciencia, o le haya hecho conocer el camino de la prudencia?
15 He aquí que las naciones son delante de Él como una gota de agua que se rezuma de un cántaro, y como un pequeño grano en la balanza; asimismo las islas son como un granito de polvo.
16 Cuantos árboles hay en el Líbano no bastarían para encender el fuego de su altar ni todos sus animales para ser un holocausto digno de Él.
17 Todas las naciones son en presencia suya como si no fueran; y como una nonada, y una cosa que no existe, así son por Él consideradas.
18 ¿A qué cosa, pues, habéis vosotros asemejado a Dios, o qué diseño trazaréis de Él?.
19 ¿Por ventura la imagen no es obra de un fundidor? ¿No es el artífice en oro el que la ha formado de este metal o de láminas de plata el platero?
20 El hábil artífice escoge una madera dura e incorruptible; y procura afianzar la estatua, de modo que no caiga.
21 ¿Acaso no sabéis lo que es Dios? ¿No habéis oído hablar de Él? ¿Acaso no se os anunció desde el principio del mundo? ¿No ha llegado a vuestra noticia que Él hizo los fundamentos de la tierra?
22 Sabed que Él es el que está sentado sobre el orbe terráqueo; y los moradores de este son como langostas. Él es el que extendió los cielos como un velo o cosa muy leve, y los desplegó como una tienda de campaña en que se ha de habitar.
23 Él es quien anonada a los escudriñadores de los arcanos, y reduce a nulidad a los jueces de la tierra.
24 Estos son para Dios como un tronco, que ni ha sido plantado ni sembrado, ni tiene arraigo en la tierra; de repente, a un soplo del Señor contra ellos, se secaron, y un torbellino los arrebata como hojarasca,
25 ¿A qué cosa, pues, me habéis asemejado? ¿A qué cosa me habéis igualado?, dice el santo.
26 Alzad hacia lo alto vuestros ojos, y considerad quién crió esos cuerpos celestes, quien hace marchar ordenadamente aquel ejército de estrellas, y llama a cada una de ellas por su nombre sin que ninguna se quede atrás; tal es la grandeza de su poder, de su fortaleza y de su virtud.
27 Pues, ¿por qué dices tú, ¡oh, Jacob!; por qué osas afirmar tú, ¡oh Israel!; No conoce el Señor la situación en que me hallo, y no se cuida mi Dios de hacerme justicia?
28 ¿Por ventura ignoras o no has oído que Dios es el Señor eterno que crió la extensión de la tierra, sin cansancio ni fatiga; y que es incomprensible su sabiduría?
29 Él es el que robustece al débil, y el que da mucha fuerza y vigor a los que no son para nada.
30 Desfallecerá fatigada de cansancio la edad lozana, y se caerá de flaqueza la juventud.
31 Mas los que tienen puesta en el Señor su esperanza adquirirán nuevas fuerzas, tomarán alas como de águila, correrán y no se fatigarán, andarán y no desfallecerán, El Señor suscitará un libertador
Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).