El arrepentimiento
Volver el corazón a Dios.
Haced, pues, penitencia, y convertios, a fin de que se borren vuestros pecados:
Hechos de los Apóstoles 3:19
Os digo que a este modo habrá más fiesta en el cielo por un pecador SAN LUCAS que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de penitencia.
Lucas 15:7
Desde entonces empezó Jesús a predicar y decir: Haced penitencia; porque está cerca el reino de los cielos.
Mateo 4:17
Puesto que la tristeza que es según Dios, produce una penitencia constante para la salud, cuando la tristeza del siglo «causa la muerte.
2 Corintios 7:10
Más versículos relacionados
- Jeremías 18:8 Pero si la tal nación hiciere penitencia de sus pecados, por los cuales pronuncié el decreto contra ella, me arrepentiré Yo también del mal que pensé hacer contra ella.
- Apocalipsis 2:21 Y hele dado tiempo para hacer penitencia, y no quiere arrepentirse de su torpeza.
- Isaías 57:18 Yo vi sus andanzas, y le di la salud, y le convertí al buen camino, y le di mis consuelos, así a él como a los suyos que lloraban arrepentidos.
- Hechos de los Apóstoles 26:20 antes bien, empecé a predicar primeramente a los que están en Damasco, y en Jerusalén, y por todo el país de Judea, y después a los gentiles que hiciesen penitencia y se convirtiesen a Dios, haciendo dignas obras de penitencia.
- 2 Crónicas 6:24 Si tu pueblo de Israel fuere vencido por sus enemigos (porque pecare algún día contra Ti), y convertido hiciere penitencia invocando tu nombre y pidiendo perdón en este lugar,
- 2 Crónicas 7:14 y mi pueblo, sobre el cual ha sido invocado mi nombre, convertido me pidiere perdón, y procurare aplacarme, haciendo penitencia de su mala vida, Yo también desde el cielo le escucharé, y perdonaré sus pecados, y libraré de los males su país.
- Jeremías 31:19 Porque después que Tú me convertiste, yo he hecho penitencia: después que me iluminaste, he herido mi muslo; y he quedado confuso y avergonzado, porque he sufrido el oprobio de mi mocedad.
- Ezequiel 18:30 Por lo tanto, Yo juzgaré, dice el Señor Dios, ¡oh casa de Israel!, a cada cual según sus obras. Convertios y haced penitencia de todas vuestras maldades; y no serán éstas causa de vuestra perdición.