Salmos 94

1 Alabanza o cántico del mismo David.

2 Venid, regocijémonos en el Señor; cantemos con júbilo las alabanzas del Dios, Salvador nuestro.

3 Corramos a presentarnos ante su acatamiento, dándole.gracias, y entonando himnos a su gloria.

4 Porque el Señor es el Dios grande, y un rey más grande que todos los dioses.

5 Porque en su mano tiene toda la extensión de la tierra, y suyos son los más encumbrados montes.

6 Suyo es el mar, y obra es de sus manos; y hechura de sus manos es la tierra.

7 Venid, pues, adorémosle; postrémonos, derramando lágrimas, en la presencia del Señor que nos ha criado;

8 pues él es el Señor Dios nuestro, y nosotros el pueblo a quien él apacienta, y ovejas de su grey.

9 Hoy mismo, si oyereis su voz, guardaos de endurecer vuestros corazones;

10 como sucedió, dice el Señor, cuando me provocaron a ira, entonces que hicieron prueba de mí en el desierto; en donde vuestros padres me tentaron, probáronme, y vieron mis obras.

11 Por espacio de cuarenta años estuve irritado contra esta raza de gente, y decía: Siempre está descarriado el corazón de este pueblo.

12 Ellos no conocieron mis caminos; por lo que juré, airado, que no entrarían en mi reposo.