Salmos 95

1 Cántico del mismo David cantado

2 cuando se reedificó la casa de Dios después de la cautividad.

3 Cantad al Señor un cántico nuevo; regiones todas de la tierra, cantad al Señor.

4 Cantad al Señor, y bendecid su nombre; anunciad todos los días la salvación que de él viene.

5 Predicad entre las naciones su gloria, y sus maravillas en todos los pueblos;

6 porque grande es el Señor, y digno de infinita alabanza; terrible sobre todos los dioses.

7 Porque todos los dioses de las naciones son demonios; pero el Señor es el que crió los cielos.

8 Gloria y esplendor le rodean; santidad y magnificencia en su santuario.

9 ¡Oh vosotras familias de las naciones!, venid a ofrecer al Señor; venid a ofrecerle honra y gloria.

10 Tributad al Señor la gloria debida a su nombre. Llevad ofrendas, y entrad en sus atrios;

11 adorad al Señor en su santa morada. Conmuévase a su vista toda la tierra.

12 Publicad entre las naciones que ya reina el Señor. Porque él afirmó el orbe, el cual jamás se ladeará; juzgará a los pueblos con equidad.

13 Alégrense los cielos, y salte de gozo la tierra, conmuévase el mar, y cuanto en sí contiene.

14 Muestren su júbilo los campos, y todas las cosas que hay en ellos. Los árboles todos de las selvas manifiesten su alborozo

15 a la vista del Señor, porque viene; viene, sí, a gobernar la tierra. Gobernará la redondez de la tierra con justicia; gobernará a los pueblos con su verdad.