Salmos 41
1 Para el fin: salmo de instrucción, a los hijos de Coré.
2 Como brama el sediento ciervo por las fuentes de aguas, así, ¡oh Dios!, clama por ti el alma mía.
3 Sedienta está mi alma del Dios fuerte y vivo. ¡Cuándo será que yo llegue y me presente ante la cara de Dios!
4 Mis lágrimas me han servido de pan día y noche, desde que me están diciendo continuamente: ¿Y tu Dios, dónde está?
5 Tales eran los recuerdos que venían a mi memoria; y ensanché dentro de mí mi espíritu; porque yo he de llegar, dije, al sitio del admirable Tabernáculo, hasta la casa de mi Dios; entre voces de júbilo, y de hacinamiento de gracias, y de algazara de convite.
6 ¿Por qué estás triste, oh alma mía? ¿Y por qué me tienes en esta agitación? Espera en Dios; porque aún cantaré sus alabanzas, como que es el Salvador que tengo siempre delante de mí,
7 Conturbada está interiormente mi alma; por lo mismo me acordaré de ti en el país que está desde el Jordán hasta Hermón, y el pequeño monte.
8 Como al estampido con que se deshacen tus cataratas, un abismo o aguacero llama a otro abismo: así todas tus tempestades y todas tus olas han ido descargando encima de mí.
9 En el día dispondrá el Señor que venga su misericordia; y yo en la noche cantaré sus alabanzas. Haré para conmigo oración a Dios, autor de mi vida,
10 diréle a Dios: Tú eres mi amparo, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Y por qué he de andar yo triste, mientras me aflige el enemigo?
11 Mientras se están quebrantando mis huesos, no cesan de insultarme los enemigos míos, que me atormentan, diciéndome todos los días: ¿Y tu Dios, dónde está?
12 Pero, ¡oh alma mía!, ¿por qué estás triste? ¿Por qué me llenas de conturbación? Espera en Dios, pues aun he de cantarle alabanzas, por ser él el Salvador que está siempre delante de mí, y el Dios mío.
De qué trata este capítulo
Como el ciervo busca las corrientes de agua, así el alma busca a Dios: con esta imagen del versículo 2 se abre el segundo libro del salterio, atribuido a los hijos de Coré (es el salmo 42 de la numeración hebrea). El orante tiene sed del Dios vivo y se pregunta cuándo verá su rostro (versículo 3), mientras le preguntan con burla dónde está su Dios (versículo 4).
Recuerda con nostalgia las procesiones a la casa de Dios (versículo 5) y, lejos de ella, siente que un abismo llama a otro (versículo 8). El estribillo de los versículos 6 y 12 pregunta al alma por qué está triste y la anima a esperar en Dios. La Iglesia lo canta en la Vigilia Pascual y en la liturgia del bautismo.
Este capítulo en la misa
Pasajes de este capítulo se proclaman en 4 celebraciones del año litúrgico:
- Bienaventurada Virgen María de Luján, Patrona de la República Argentina · Salmo responsorial (42(41),2-3.43(42),3.4)
- Lunes de la 3.ª semana de Cuaresma · Salmo responsorial (42(41),2-3.43(42),3-4)
- Lunes de la 4.ª semana de Pascua · Salmo responsorial (42(41),2-3.43(42),3.4)
- Sabado de la 30.ª semana del Tiempo Ordinario · Salmo responsorial (42(41),2.3.5bcd)