Salmos 42
1 Salmo de David.
2 Júzgame tú, ¡oh Dios!, y toma en tus manos mi causa; líbrame de una gente impía, y del hombre inicuo y engañador.
3 Pues que tú eres, ¡oh Dios!, mi fortaleza, ¿por qué me has desechado de ti? ¿Y por qué he de andar triste, mientras me aflige mi enemigo?
4 Envíame tu luz y tu verdad, tu gracia y socorro; éstas me han de guiar y conducir a tu monte santo, hasta tus tabernáculos.
5 Y me acercaré al altar de Dios, al Dios que llena de alegría mi juventud. Cantaré tus alabanzas con la cítara, ¡oh Dios, oh Dios mío! SALMOS
6 ¿Por qué estás triste, oh alma mía? ¿Y por qué me llenas de turbación? Espera en Dios; porque todavía he de cantarle alabanzas, por ser él el Salvador, que está siempre delante de mí, y el Dios mío.