Salmos 20

1 Para el fin: salmo de David.

2 Oh Señor, en tu gran poder hallará el rey su alegría, y saltará de extremado gozo por la salvación que le has enviado.

3 Tú le has cumplido el deseo de su corazón, y no has frustrado los ruegos que formaron sus labios.

4 Antes te has anticipado a él con bendiciones amorosas: pusístele sobre la cabeza una corona de piedras preciosas.

5 Te pidió vida, y tú le has concedido atorrar sus días por los siglos de los siglos.

6 Grande es su gloria por la salvación que le has dado. Aún le revestirás de una gloria y esplendor mucho más grande,

7 Porque tú harás que él sea bendición eterna: colmarásle de gozo con sólo mostrarle tu rostro.

8 Por cuanto el rey tiene su confianza en Señor: por lo mismo descansará inmoble en la misericordia del Altísimo.

9 Alcance tu poderosa mano a todos tus enemigos: descargue tu diestra sobre todos que te aborrecen.

10 En mostrándoles tu rostro, harás de ellos como un horno encendido. Airado el Señor los pondrá en consternación, y el fuego los devorará.

11 Extirparás su descendencia de sóbre la faz de la tierra, y quitarás su raza de entre los hijos de los hombres.

12 Porque urdieron contra ti maldades: forjaron designios que no pudieron ejecutar,

13 Tú, empero, los pondrás en fuga, y tendrás aparejadas contra ellos las flechas de arco.

14 Ensálzate, Señor, con tu poder infinito: que nosotros celebraremos con cánticos ehimnos tus maravillas.