Salmos 14

1 Salmo de David.

2 Señor, ¿quién morará en tu celestial tabernáculo? ¿O quién descansará en tu santo monte?

3 Aquel que vive sin mancilla y obra rectamente.

4 Aquel que habla la verdad que tiene en su corazón, y no ha forjado ningún dolo con su lengua; ni ha hecho mal a sus prójimos, ni ha consentido que fuesen infamados;

5 el que en su estimación reputa al malvado por una nonada; mas honra a aquellos que temen al Señor: que si hace juramento a su prójimo no le engaña:

6 que no da su dinero a usura, ni se deja cohechar contra el inocente. Quien así procede, no será conmovido por toda la eternidad.

De qué trata este capítulo

Breve salmo de entrada al templo, con forma de pregunta y respuesta (el 15 en la numeración hebrea). En el versículo 2 se pregunta quién podrá habitar en la tienda del Señor y descansar en su monte santo.

La respuesta, en los versículos 3 a 6, es un retrato moral del justo: vive sin mancha y practica la justicia, dice la verdad que tiene en el corazón, no calumnia ni daña a su prójimo, desprecia al malvado y honra a quienes temen al Señor, cumple su juramento aunque le cueste, no presta con usura y no acepta sobornos contra el inocente. Quien obra así, concluye, permanecerá firme para siempre. La liturgia lo usa a menudo como respuesta a lecturas sobre la conducta del creyente.

Este capítulo en la misa

Pasajes de este capítulo se proclaman en 3 celebraciones del año litúrgico: